Un experto de la ONU denuncia la represión de ambientalistas en el Reino Unido

Un experto de la ONU denunció el martes la represión en el Reino Unido de los ambientalistas y lamentó en particular las duras condenas judiciales de personas que participaron en manifestaciones pacíficas para defender «el interés general».

El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, reunido en Ginebra el 23 de enero de 2024
El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, reunido en Ginebra el 23 de enero de 2024

Fuente: RFI

 



 

El Relator Especial de Naciones Unidas sobre la Situación de los Defensores del Medio Ambiente, Michel Forst, indicó en un comunicado que durante una reciente visita al Reino Unido recibió «informaciones sumamente preocupantes» sobre una «represión cada vez más severa» de los activistas de esa causa.

Citó el recurso a «leyes regresivas» para dictar sentencias de extremo rigor contra las personas que luchan por el medio ambiente y contra el cambio climático, «en particular en lo que respecta al derecho de manifestarse pacíficamente».

«El derecho a manifestarse es un derecho humano fundamental», así como «un elemento esencial de una democracia sana», subrayó Forst, un experto independiente designado por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU pero que no se expresa en nombre del foro internacional.

El gobierno conservador británico confirió el año pasado mayores atribuciones a la policía para reprimir esas protestas, tras varios años de actos de desobediencia civil que perturbaron el tránsito y las actividades de diferentes sectores.

Forst señaló que ese giro represivo podía llevar a la justicia a condenar a penas de hasta diez años de cárcel a participantes en manifestaciones pacíficas, por «perturbación del orden público».

Un manifestante que había participado en una marcha lenta de unos 30 minutos en la vía pública fue sentenciado el mes pasado a seis meses de cárcel.

Forst consideró igualmente incomprensible que algunos jueces impidan a los defensores del medio ambiente «explicar a los jurados las causas que los impulsan» a manifestarse o «mencionar el cambio climático» en sus alegatos.

También se mostró preocupado por las condiciones de la libertad bajo fianza impuestas a ambientalistas, como la prohibición de participar antes de ser juzgados en otras manifestaciones o de mantener contactos con otros miembros de sus movimientos.

Algunos activistas se vieron obligados a llevar brazaletes electrónicos o localizadores GPS.

Resulta «imperativo» proteger a los defensores del medio ambiente, urgió el relator de la ONU.

«Estamos inmersos en una triple crisis planetaria: el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación. Los defensores del medio ambiente obran por el interés general», sostuvo.