Cholitas Escaladoras rumbo al Everest buscan recursos para hacer posible la aventura

Cuatro mujeres se prepararán durante todo el año con la esperanza de viajar al Himalaya el 2025. Piden ayuda para costear la campaña

 

Fuente: eldeber.com.bo



Han escalado casi todas las montañas en Bolivia. Entre los gigantes nacionales, solo les queda el Illampu (6.360 msnm).También han dominado las cumbres más representativas del continente. Incluso, su historia ha recorrido el mundo gracias al documental ‘Cholitas’ (2019). Estas increíbles mujeres están hechas para romper barreras y ya tienen en mente su nueva aventura: conquistar la cima del mundo.

Cuatro ‘cholitas escaladoras’ se preparan para la ascender al Everest (8.848 msnm). El camino para llegar a la cumbre más alta del mundo es largo. La primera etapa consiste en domar el Illampu, la última montaña que van a escalar en el país, pero también es la más difícil. Después cruzarán la frontera para seguir su preparación en Chile.

Para hacer realidad esta misión, desarrollan actividades paralelas que les permita recaudar los recursos necesarios. Cada cholita necesitará 50.000 dólares. Han realizado una campaña en Gofundme (plataforma para la recaudación de donativos) y tocarán puertas de empresas para que contribuyan a la causa. En mente tienen su segundo documental ´Cholitas en el Everest´. Aunque dejan abierta la puerta para más sorpresas.

Este sábado participarán en una carrera de 20 kilómetros en Chacaltaya. Es una de las tantas actividades previstas para dar a conocer su campaña que les lleve al Everest el 2025.

Ely de las montañas, un ejemplo de superación

«Siempre trabajé con turismo desde mis 8 años, en la comunidad Provincia Murillo; trabajé con mis hermanos», comenta a EL DEBER. A los 14 años, Elena acompañaba a las expediciones como porteadora y ayudante de cocina, junto a su hermana mayor.

Poco a poco, conoció los secretos de la escalada y de la alta montaña. Se apasionó con las conquista de las cimas, con el potencial turístico que las cumbres bolivianas ofrecen. “Para mí es un honor ser una mujer de pollera y lograr llegar a muchas cumbres; soy orgullosa de llevar la pollera en alto”, dijo con entusiasmo.

Ely no era la única cholita que recorría las sendas altiplánicas. La pasión por escalar montañas las unió. “Todas las cholitas escaladoras han trabajado con turismo, y siempre han estado en altura de 5.000, 5.500 msnm”, explicó Elena Quispe.

Una amiga propuso el primer gran reto, en el año 2015. «Me preguntaron ¿Elena no te animas a escalar el Huayna Potosí?». La cumbre supera la barrera de los 6.000 msnm.

«Tenía la curiosidad de saber cómo se siente estar en la cumbre. Para mí era como una competencia, un hobby o como ir de paseo», recuerda. También destaca la aceptación de otros escaladores y, sobre todo a «muchos medios de comunicación que nos empezaron a preguntar qué montaña era la siguiente a la que íbamos a escalar.»

Ahí empezó la travesía de escalar, junto a las demás cholitas, ocho montañas con más de 6.000 msnm en Bolivia. El nombre de ‘cholitas escaladoras’ comenzó a hacerse popular. Más aún cuando las imágenes mostraban a las mujeres, ataviadas con sus vestidos originarios, haciendo cumbre. 

La adrenalina y la pasión por escalar montañas no solo rompió cumbres. También traspasó fronteras. En 2019 ascendieron hasta los 6.961 msnm del Aconcagua, el punto más alto en el continente.

La aventura está reflejada en un documental dirigido por Jaime Murciego y permitió a las ‘cholitas escaladoras’ ser conocidas en el mundo entero. La cinta cinematográfica recorrió numerosos festivales con gran aceptación de las audiencias.

“Yo me siento libre cuando voy a la montaña, me siento muy feliz cuando llego a la cumbre”, confesa Elena Quispe.

Una comunidad de 14 escaladoras

«Somos 14 cholitas y incentivamos a los jóvenes para que se animen a escalar las montañas, hemos sufrido mucha discriminación de los hombres», explica en comunicación con EL DEBER.

“Nos decían que no íbamos a poder, que no podíamos subir con esta vestimenta, con la pollera, porque podríamos tener accidentes. Nos decían que esto (escalar montañas) no era para mujeres de polleras, esto es deporte extremo que solo los hombres pueden realizar”. Ely recuerda los comienzos y los problemas que debían superar.

Han pasado casi diez años. Mantienen el espíritu inquieto de la aventura y la firmeza de una reivindicación social que les llena de orgullo. «Nosotras sabíamos que podíamos escalar montañas, los guías y las personas nos incentivaron. Al principio tuvimos dificultad de escalar con polleras, pero ahora ya estamos acostumbradas, tenemos nuestros modos. Ahora ya no recibimos críticas de los hombres», concluye.

Resta un año para que las cuatro cholitas escaladoras emprendan su viaje a la cordillera del Himalaya. Y mientras prosiguen su preparación para conquistar la cima del mundo, realizan actividades con el propósito de recaudar fondos que les permita cumplir el sueño.

Para realizar aportes ingrese a https://www.gofundme.com/f/bolivias-cholitas-escaladoras-aim-for-everest y obtendrá mas detalles de esta campaña.