Expresidente Veltzé se inclina por la meritocracia para Judiciales


El también expresidente de la Corte Suprema de Justicia,  por otro lado, escarbó en los registros históricos y afirmó que la prórroga no tiene antecedentes en el país.

VIOLETA SORIA

El expresidente de Bolivia Eduardo Rodríguez Veltzé en entrevista con OPINIÓN./ NOÉ PORTUGAL
El expresidente de Bolivia Eduardo Rodríguez Veltzé en entrevista con OPINIÓN./ NOÉ PORTUGAL

 



Fuente: Opinión

El expresidente de Bolivia y extitular de la Corte Suprema de Justicia, Eduardo Rodríguez Veltzé, conversó con OPINIÓN, a raíz de la crisis generada por las Elecciones Judiciales, la prórroga de magistrados y el bloqueo “evista”.

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El expresidente se sumergió en la médula del problema y abrió el debate para encontrar otras modalidades de elección de autoridades judiciales. Dejó clara su postura: prefiere la meritocracia en lugar del voto popular para la elección de las autoridades del Órgano Judicial.

También expresó su rechazo total al prorroguismo, al cual calificó como un “falso debate”, inédito y sin precedentes en la historia del país.

-OPINIÓN (O): El problema actual tiene dos ámbitos: en el primero, la salida constitucional y en el segundo, la salida política. En su opinión, ¿cuál será la salida constitucional a esta crisis judicial?

-Rodríguez Veltzé (RV): No hay otra salida posible que no sea aquella que es constitucional. No hay salidas políticas que tengan el nivel de legitimidad y den certezas a los ciudadanos, sobre todo cuando se ponen en entredicho sus derechos. Creo que hay un ordenamiento que debe honrarse, las autoridades judiciales se eligen, algunas por voto popular y otras por las propias autoridades judiciales, a través del Consejo de la Magistratura. Estos procedimientos se han visto afectados por demoras en las etapas de preselección de los altos magistrados, demoras que se han realizado de manera deliberada, afectando la oportunidad en la cual debía cumplirse. Esa afectación posiblemente obedece a razones político partidarias, lo cual es un verdadero despropósito, y afecta a todos. Por eso tenemos este nivel de protesta ciudadana o protesta política, como quiera llamarse. Lo que debe suceder, a mi juicio, es reencaminar ese proceso demorado, con una ley que llame o convoque a esa preselección de autoridades y estas asumirán funciones y se reencaminará el orden establecido. No hay otra salida posible, no hay prórroga posible.

-O: ¿Cómo se podría reencaminar esta solución al problema? El último auto constitucional 034/2024 del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) le ha dicho a la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) que debe reconocer esta prórroga, en cumplimiento de la 049/2024.

-RV: Yo tengo un criterio muy claro por el que sostengo que este debate de autoprórroga es falso. La Constitución señala que el plazo de este mandato es de seis años, ni un día más ni menos. Estos ciudadanos cesaron, dejaron de tener autoridad judicial el 31 de diciembre de 2023. Su autoprórroga no es válida. No solo no es válida, sino que está sancionada por nulidad absoluta, por la propia Constitución Política del Estado (CPE). Estos ciudadanos están emitiendo autos y decisiones que, a mi juicio, no tienen valor.

– O: Desde el Gobierno se asegura que de cesar en sus funciones (magistrados), habría un vacío de poder y se descabezaría al Órgano Judicial, ¿qué opinión le merece esto?

-RV: No comparto ese criterio en absoluto. No hay vacío porque no desaparece el Órgano Judicial, no desaparece el TCP, simplemente hay un término en el cual han cesado sus titulares y van a ser reemplazados en un periodo que deberá ser en el menor tiempo posible. Ese período se supera con la suspensión de los plazos procesales.

-O: A partir de este momento, ¿cómo ve el tema de las Elecciones Judiciales? Hemos visto que en anteriores oportunidades también se ha tenido problemas. Surge un momento ya en el que hay que pensar en replantearnos esta modalidad. Cambiar, quizá, la forma de elección.

-RV: Cuando se debatía en la Asamblea Constituyente esta modalidad, yo expresé un criterio y lo mantengo. Creo que es mucho mejor encontrar modalidades más sencillas que aquilaten mejor la meritocracia que el voto popular. El voto popular, por sí mismo, no avala la independencia ni la imparcialidad de los ciudadanos que pretendan ser jueces. El voto no los convierte en sabios ni más independientes. Puede ser cualquier otra modalidad. Yo pondría acento en la valoración del desempeño profesional.

-O: Entonces, ¿cuál sería esta modalidad de elección?, ¿cómo la llamaríamos?

-RV: Prefiero que se retorne a un sistema donde intervienen los órganos de poder, que es fundamental. No es una persona la que elige y la mejor representación posible es la ALP con mecanismos que se los puede trabajar de manera antelada, que exploren la idoneidad, el mérito y el desempeño de cada candidato y con eso pongan a consideración de la ALP su elección. Esa es la fórmula más aceptable a nivel de otros países y de tribunales internacionales. El voto popular, a mi juicio, es inconducente y nos puede llevar a estas dilaciones, como lo estamos viviendo

Fuente: Opinión