Más de 50 conjuntos folklóricos y autóctonos desafían al clima y animan el Jisk’a Anata en La Paz

Saltos, trotes, zapateadas, ejecutadas por bailarines de más de 50 conjuntos folklóricos y autóctonos desafían a la lluvia y el ambiente frío de la ciudad de La Paz; animan el Jisk’a Anata, en el segundo día del carnaval paceño, al ritmo de las melodías de instrumentos de bronce, guitarras y hasta amplificación.

El tradicional chuta y sus lindas cholitas (Foto: APG)

Fuente: Brújula Digital

 



 

Antes del mediodía de este lunes, tras el ingreso de autoridades de la Alcaldía de La Paz, que lo hicieron al ritmo de huayños, la algarabía llenó las avenidas Montes, Mariscal Santa Cruz, Camacho y Simón Bolívar, por donde pasan los bailarines demostrando los bailes de las diferentes regiones del país.

Al son de la Banda Municipal Eduardo Caba, los ch’utas choleros y sus lindas cholitas alegraron a los espectadores que se apostaron a lo largo de la ruta, mientras los pepinos hacían corretear a los que se atravesaron por su camino.

 

Con la danza del Salay comenzó la demostración folklórica y autóctona de los conjuntos; delegaciones del área rural dijeron presente con danzas autóctonas, mientras que la ciudad de La Paz estuvo representada por instituciones como del Instituto de la Ceguera, Los Olvidados, escuelas de ballet, agrupaciones folklóricas, de jóvenes y de adultos mayores, entre otras.

Con la llegada de la tarde, aumentó la algarabía entre danzarines y público en el centro de la ciudad de La Paz, los primeros más animados a realizar coreografías y los segundos no dejaban de aplaudir y pedir que avancen.

En los barrios alejados la alegría del carnaval se manifestó en entradas zonales, el caso de Villa Armonía donde, al son de la anata, hijos y residentes de los centros mineros estatales rememoraron el festejo; de la misma manera sucedió en Chasquipampa, allí los ch’utas fueron las estrellas de la fiesta.

El alcalde Iván Arias lideró este lunes el inicio del Jisk’a Anata. Animó a los danzarines a mostrar la autenticidad del carnaval paceño, en el palco oficial instalado en la Av. Camacho, por donde los conjuntos realizan sus últimos pasos antes de concluir su participación.

La Alcaldía de La Paz informó que durante la inspección de graderías realizada en horas precedentes a la entrada del Jisk´a Anata, personal de la Guardia Municipal y de Seguridad Ciudadana desarmaron dos estructuras (graderías) que no reunían las condiciones de seguridad para los espectadores, por lo que los responsables de alquilar estos lugares tuvieron que colocar solo sillas para precautelar la seguridad de los asistentes.

“A las 08:00 de este lunes pudimos ubicar dos graderías que estaban amarradas solo con alambres, cuerdas y no con pernos o material de seguridad. Considerando que las mismas no ofrecían la seguridad para los espectadores, se las hizo desmontar y fueron cambiadas por sillas, debemos prever que estas graderías ofrezcan todos los sistemas de seguridad en cuanto a anclaje y estabilidad de los mismos”, informó la jefa de Unidad de la Guardia Municipal, Patricia Krellac.

RBD/WPS