Más de mil huérfanos del feminicidio en Bolivia: una realidad oculta que clama por justicia y atención urgente

La mayoría de los huérfanos se concentran en el eje central del país, representando el 64%, siendo Santa Cruz la región más afectada con un 31%, seguida por La Paz con el 23% y Cochabamba con el 10%. El restante 36% se distribuye en el resto de Bolivia.

 



Fuente: Erbol

Por Iván Ramos – Periodismo que Cuenta

En los últimos 11 años, desde la promulgación de la Ley Integral para Garantizar a las Mujeres una Vida libre de Violencia el 9 de marzo de 2013, más de mil niños bolivianos han quedado huérfanos debido al feminicidio, según un exhaustivo rastrillaje realizado por el Observatorio para los Derechos de las Mujeres. Estos pequeños, en su mayoría, enfrentan noches y días sin hogar, privados del amor y cuidado parental.

La presidente de la Red de Lucha Contra la Violencia, Martha Noya Laguna, expresó su preocupación por la escasez de datos precisos sobre este tema sensible y destacó la necesidad de visibilizar la situación de más de mil niños que han perdido a sus madres a causa de la violencia de género.

Según el rastrillaje del Observatorio, entre los años 2016 y 2023, 752 niños quedaron huérfanos a consecuencia del feminicidio. Noya lamentó la falta de información detallada y señaló que el promedio anual de niños huérfanos debido a este flagelo es de aproximadamente 100, totalizando más de mil desde la promulgación de la Ley 348.

Las instituciones encargadas, como el Ministerio de Justicia, la oficina de los Derechos Humanos, la Fiscalía, y Organizaciones no Gubernamentales (ONGs), han perdido el rastro de estos menores de edad. Mientras tanto, las mujeres son asesinadas, los agresores enfrentan largas condenas, y los hijos quedan abandonados, a menudo siendo acogidos por familias extendidas o instituciones de acogida dispuestas por el Estado.

Los datos revelan una trágica tendencia: en el año 2016, 68 niños quedaron huérfanos, en 2017 fueron 64, en 2018 se registraron 75 casos, en 2019 la cifra ascendió a 135, alcanzando su punto más alto en la década. En 2020 fueron 93, en 2021, 106, en 2022 se contabilizaron 121, y en 2023, 90 niños más quedaron en la orfandad.

El Observatorio destaca que la mayoría de los huérfanos se concentran en el eje central del país, representando el 64%, siendo Santa Cruz la región más afectada con un 31%, seguida por La Paz con el 23% y Cochabamba con el 10%. El restante 36% se distribuye en el resto del país.

Ante esta crisis silenciosa, el Comité de Derechos Humanos e Igualdad de Oportunidades de la Cámara de Diputados está tratando una Ley para la atención a los huérfanos del feminicidio. La propuesta busca brindar apoyo económico, becas de estudio, alimentación, atención médica y terapias psicológicas para estos niños, con el fin de ayudarles a «sanar las heridas».

Martha Noya enfatizó que el Estado debe asumir su responsabilidad social y agilizar la aprobación de esta ley que ha permanecido demasiado tiempo en análisis en la Asamblea Legislativa.

Juan José García, gerente de Aldeas Infantiles SOS, señaló que la carga es abrumadora, ya que en Bolivia hay más de cinco mil niños en hogares de acogida, muchos de los cuales son víctimas de violencia, y se desconoce cuántos son huérfanos del feminicidio.

José Rocha, expresidente de la Red de Lucha Contra la Violencia en Chuquisaca, y Humberto Mayorga, representante del Defensor del Pueblo en este departamento, lamentaron la pérdida del rastro de estos huérfanos, desconociendo su situación actual, si tienen pan, abrigo y, lo más esencial, el amor y afecto que perdieron con la trágica partida de sus padres.

Es vital que la sociedad y las autoridades actúen de manera urgente para poner fin a esta situación de desamparo y brindar un futuro digno a estos niños que han sufrido tanto a tan corta edad.