Relato Evónico, de los quehaceres populistas cocaleros

La vida nos enseña que la convivencia ciudadana no es necesariamente un asunto de raza o religión, sino de valores y principios humanos”. Pukymon.

El MAS, un Gobierno centralista, estatista, populista y cocalero.



En el Estado Plurinacional cocalero, el ciudadano está cada vez más dependiente y subordinado a los intereses, amores y odios del Caudillo y no a un régimen de normas, leyes e Instituciones.

Los ll’unkus del masismo, tienen una ambición sin límites por mantenerse en el poder y esta se vuelve obsesiva para aquellos que medran a la sombra del Jefazo, por lo que siguen haciendo cualquier cosa, por más criminal, aberrante y vergonzosa que sea, para ensalzarlo, promoverlo y así evitar su caída.

Los políticos del Estado populista cocalero, son patéticamente ll’unkus y los dirigentes masistas como parte de sus tareas y siguiendo las instrucciones del Gobierno, actúan fieramente contra los opositores. Los más astutos se adelantan a los deseos del Cacique e imaginándose lo que este desea, los atacan y los destruyen.

Evo el líder cocalero y creador de sus propios derechos humanos.
El Evo es el Presidente del Chapare, un territorio autónomo en el Trópico Cochabambino, desde donde viene creciendo y expandiéndose Cocalandia hacia el resto del país.

El modelo de Estado Plurinacional, populista y cocalero, se apoya en una masa de Interculturales, sumisa a los Jefes y al Gobierno populista y desconoce el responsable y necesario esfuerzo personal del ciudadano, para manejar su propio destino.

Cuando el Evo retorna de México y Argentina, luego de ese su periplo de fuga y cobardía, ahora desde el Chapare ejerce efectivamente y no simbólicamente, la Presidencia del Estado Plurinacional, la ex República de Bolivia. Esto no lo hace el Lucho.

Recordemos que Evo en su primera presidencia, para sus viajes y negocios, se compró un avión y se construyó un Aeropuerto Internacional en el Chapare, todo con plata de los contribuyentes.
Mientras jugaba a ser el Presidente constitucional del Estado Plurinacional, pasaba mucho tiempo en su avión para trasladarse a cualquier lugar para jugar sus partidos de futbol y también realizaba periplos por Europa donde lo recibían sus amigos comunistas. Para eso es el poder.

Sigamos chaqueando y  chapando tierras ajenas.
El Licenciado Pukymon nos relata el proceso de cambio, de la cultura andina a la chapareña:
Según la antigua tradición aimara quechua, el monte es s’acha, salvaje y debe ser civilizado, chaqueando y realizando cultivos de coca para uso ritual, el “mallki coca coca”. Ahora el MAS lo hace para el uso comercial, que es mucho MAS rentable.

Este año, luego de una guerra en Guarayos, con tierras recién incendiadas por sus interculturales, Evo Morales, pregunta, “si no chaqueamos (incendiamos) ¿de qué vamos a vivir?”.
La confesión del cocalero sobre los “chaqueos” confirma que la tierra que dejan los incendios de bosques es concedida por el gobierno a los incendiarios, los que a su vez las venden al mejor postor, para asentar migrantes y sembrar coca.

Todos sabemos, y especialmente los interculturales, que los Chaqueos ayudan a la toma de tierras y atraen negocios internacionales del narcotráfico. Entre los interesados están, según O Globo, los miembros del Primer Comando da Capital (PCC) de São Paulo, los que tienen cultivos de coca y fábricas de droga en territorio boliviano.
Este periódico brasileño dijo directamente que
el jefe operativo del PCC, Gilberto Aparecido dos Santos, alias Fulminho, opera en Bolivia, con cultivadores de coca, fabricantes de droga y agentes de transporte internacionales.

Nuevas leyes Evónicas.

Evo, mientras acullicaba en su hacienda chapareña, sintió un profundo llamado interior y en ese momento de inspiración y creatividad Evónica, proclamo y determino:

La Reelección Indefinida es mi derecho humano (solo de mí) y asimismo:
“Es mi derecho como Jefazo el delegar a mis seguidores, el realizar bloqueos indefinidos, avasallar las tierras y quedarse con los bienes de los otros”.
Jallalla Bloquivia. Kawsachun coca, wañuchun q’aras.

 La Nefasta herencia masista.

Para consolidar su poder, los masistas se inventaron el Estado Plurinacional, el que nadie sabe que es, pero sirvió para dividirnos y manejar a los indígenas como a títeres.

Y la peor herencia que nos deja el masismo, es esta actitud de odio y enfrentamiento entre los habitantes de este país, usando para ello el racismo, la separación y el regionalismo; en lugar de promover el sentimiento de nación y el de un solo país que nos acoge a todos los ciudadanos bolivianos

Fuente: ovidioroca.wordpress.com