Senado argentino: Villarruel agotó las instancias de diálogo para blindar el mega DNU y el Gobierno analiza opciones

Nueve legisladores de la oposición anti K solicitaron sesionar y el oficialismo no podría evitar sesionar, tras los pedidos no validados al cristinismo. Santiago Caputo visitó este lunes a la Vicepresidenta

La vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel (EFE)

La vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel (EFE)



 

Fuente: infobae.com

El enfrentamiento por el mega Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que desregula la economía llegó a los “rounds de campeonato” y la titular del Senado, Victoria Villarruel, agotó todas las instancias de diálogo posible para evitar una derrota en el recinto. Tras no convalidar los pedidos de sesión reclamados por el cristinismo, la Vicepresidenta recibió este lunes y sin sorpresa la nota para ir al recinto de nueve legisladores de la oposición anti kirchnerista, lo que deja a la norma al borde de ser debatida y rechazada.

La cronología de la situación actual comenzó semanas atrás, cuando un grupo de legisladores no kirchneristas le transmitieron a Villarruel el enojo por el mega DNU y las intenciones de rechazarlo en el recinto. Para esa época apareció el primer pedido cristinista para sesionar, que no fue validado. La titular de la Cámara alta primero estuvo unos días al frente del Ejecutivo y después logró demorar una definición sobre una fecha, ya que tiene la potestad para fijar día y horario de un potencial encuentro del pleno del Senado.

Para inicios del mes en curso Villarruel ya sabía que el mega DNU tenía, como mínimo, 40 votos de 72 en contra. Ahora, podrían ser más. Con el correr de las semanas, dicho grupo insistió con la conformación de la comisión bicameral de Trámite Legislativo, que analiza las normas como la emitida por el Ejecutivo para desregular la economía, hoy en vigencia pero con capítulos objetados en la justicia.

Ante la demora de la bicameral y las dudas que genera el accionar de los senadores de La Libertad Avanza, los peronistas disidentes Edgardo Kueider (Entre Ríos), Carlos Espínola (Corrientes) y Alejandra Vigo (Córdoba), de Unidad Federal; y los silvestres provinciales de Innovación Federal Mónica Silva (Juntos Somos Río Negro) y los misioneros renovadores Carlos Arce y Sonia Rojas Decut le hicieron saber a Villarruel que una solicitud para sesionar y debatir el DNU estaba al caer.

Quienes se sumaron a estos seis legisladores fueron los santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano -responden al gobernador Claudio Vidal, aunque el primero genera desconfianza por el juego propio en su provincia y en la Cámara alta- y la sorpresa del pedido a Villarruel, el radical Pablo Blanco (Tierra del Fuego).

El asesor presidencial, Santiago Caputo, junto a Javier Milei (EFE/EPA)

El asesor presidencial, Santiago Caputo, junto a Javier Milei (EFE/EPA)

En realidad, el senador del centenario partido ya había deslizado a sus compañeros de bancada desde hace largas semanas que quería rechazar cuanto antes el mega DNU. Eso motivó alguna crítica en un bloque que hace malabares entre la necesidad de unirse como fuerza política y las declaraciones de referentes que intentan acaparar toda la atención de la campaña política y mediática.

Un tema importante del grupo en cuestión -masa crítica de nueve votos, lo que inclina la balanza del quórum y del guiño a cualquier iniciativa, salvo una que precise dos tercios- es que se diferenció del cristinismo al no demandar un día específico de sesión. Por su parte, el Frente de Todos -tiene 33 integrantes, a cuatro del quórum- ya se prepara para argumentar que la idea original de rechazar el mega DNU nació de ellos.

Con la decisión tomada el jueves pasado, previo a la sesión preparatoria del viernes -donde oficialismo y oposición votaron juntos y ratificaron autoridades-, los nueve senadores estamparon las firmas de la solicitud hacia Villarruel. Si bien la presentaron horas atrás, la definición fue previa a la guerra entre Milei y el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, por fondos de la coparticipación y eventual freno al envío de petróleo desde el distrito patagónico.

“Ya no quedaba más margen. Tampoco se podía demorar más lo de la comisión. Villarruel tuvo las mejores intenciones y dialogó en todo momento con nosotros. Tiene predisposición, escucha y responde racionalmente, pero el DNU no es de ella, sino de Milei. Y tampoco hay solvencia en el bloque oficialista para manejar esto. Hay que terminar con este tema de una buena vez y que se encargue Diputados”, reconoció a Infobae uno de los involucrados. Para quedar desactivado, este tipo de normas precisa el rechazo de ambas Cámaras del Congreso, algo que nunca ocurrió desde su reglamentación por ley.

La única ventana de salida quizás se haya abierto horas atrás, cuando se lo vio al asesor estrella de Milei, Santiago Caputo, ingresar a la Cámara alta para reunirse con Villarruel. Desde el despacho de la vicepresidenta no emitieron sonido en relación con esta cuestión. No obstante, y según pudo averiguar anoche este medio, durante el cónclave se habría trazado un panorama actual del Congreso y opciones de cara a un futuro más cercano y sombrío sobre el mega DNU.