La desaceleración en la industria manufacturera en China reveló el fracaso de las medidas del régimen de Xi Jinping para estimular la economía

La actividad fabril disminuyó a 49,1 desde el 49,2 en enero, señalando una contracción en la actividad. Esto se produce en medio de esfuerzos gubernamentales que ha enfrentado dificultades, aplicando recortes en las tasas de interés e inyectando liquidez en el sistema inmobiliario y bancario

El presidente chino, Xi Jinping. EFE/EPA/LUONG THAI LINH / POOL

El presidente chino, Xi Jinping. EFE/EPA/LUONG THAI LINH / POOL



 

Fuente: infobae.com

La Oficina Nacional de Estadísticas de China informó que el sector manufacturero del país continuó su contracción por quinto mes consecutivo en febrero, destacando los desafíos persistentes que enfrenta la economía china.

Según el indicador oficial, la actividad fabril disminuyó a 49,1 desde 49,2 en enero, señalando una contracción en la actividad. Esto se produce en medio de esfuerzos del régimen chino para estimular la economía, que ha enfrentado dificultades, incluso con medidas como recortes en las tasas de interés y la inyección de liquidez en el sistema bancario y el sector inmobiliario.

Aunque las cifras pueden estar distorsionadas por las interrupciones estacionales relacionadas con las vacaciones del Año Nuevo Lunar, que ocurrieron en febrero este año, los economistas coinciden en que los datos resaltan la limitada efectividad de las recientes acciones gubernamentales para impulsar la economía.

La ralentización económica se produce en un momento crucial, ya que los altos funcionarios se preparan para reunirse en Beijing para definir las prioridades políticas para el próximo año.

El crecimiento económico de China se ha visto afectado, con una expansión del 5,2% en 2023, una de las tasas más bajas en décadas, excluyendo el impacto del Covid-19. Además, la prolongada caída en el sector inmobiliario ha agravado la situación, junto con otros desafíos como la renuencia de los consumidores a gastar, presiones deflacionarias persistentes y una creciente deuda pública.

La importancia del sector inmobiliario, que representa aproximadamente una cuarta parte de la actividad económica en su punto máximo, destaca su relevancia para la economía en general. Sin embargo, este sector continúa enfrentando dificultades significativas, con una disminución en las ventas de viviendas nuevas, lo que indica un moderado poder adquisitivo y pesimismo entre los compradores.

Empresas del sector inmobiliario como Country Garden Holdings se enfrentan a presiones financieras, con acreedores buscando liquidación debido a incumplimientos en los pagos de préstamos. China Evergrande Group, una vez el mayor desarrollador de China, también ha enfrentado dificultades similares, con órdenes de liquidación por parte de los tribunales debido a problemas de deuda.

El presidente y director ejecutivo de Country Garden Holdings, Yeung Kwok-keung. REUTERS/Bobby Yip/Foto de archivo

El presidente y director ejecutivo de Country Garden Holdings, Yeung Kwok-keung. REUTERS/Bobby Yip/Foto de archivo

Ante estas dificultades, el Ministerio de Vivienda de China ha instado a las autoridades locales a estabilizar el mercado inmobiliario y evitar fluctuaciones drásticas. Además, se espera que las autoridades chinas establezcan un objetivo de crecimiento del producto interno bruto (PIB) de alrededor del 5% para este año, lo que requerirá un enfoque más centrado en políticas fiscales y posiblemente recortes en las tasas de interés y los requisitos de reserva bancaria.

El Politburó del Partido Comunista de China ha prometido políticas fiscales más efectivas y flexibles, así como una mayor estabilidad y transparencia en la formulación de políticas. Sin embargo, recuperar la confianza de los empresarios privados y los inversores extranjeros sigue siendo un desafío, con llamamientos a una menor intervención gubernamental en la economía por parte de figuras prominentes del sector empresarial chino.

En resumen, la continua contracción en el sector manufacturero de China subraya los desafíos económicos que enfrenta el país, a pesar de los esfuerzos del gobierno para estimular el crecimiento. Con la reunión de altos funcionarios en Beijing en el horizonte, se espera que se delineen políticas que aborden estos desafíos estructurales y promuevan un crecimiento económico más sólido en el futuro.