En el año de la juventud

El 2023 fue declarado «Año de la Juventud hacia el Bicentenario» en nuestro país, con el objetivo de promover la mayor participación de los jóvenes en la generación de políticas de empleo, espacios de diálogo y acceso a créditos, en el entendido de que aún existen necesidades insatisfechas por parte de este sector.

El análisis evidenció que existen necesidades de acceso a los servicios financieros para los jóvenes, motivo por el que se consideró al menos dos enfoques; por un lado, la necesidad de fortalecer y diseñar productos financieros acordes a las necesidades y características que tiene este grupo etario y por otra, la necesidad de financiamiento para desarrollar sus emprendimientos, aprovechando la capacidad creativa propia de la juventud, que generacionalmente trata de implementar cambios y diferenciarse.



Años atrás, se diseñaron políticas públicas promoviendo el acceso de los jóvenes a los productos y servicios financieros. Así, se estableció el Fondo Capital Semilla (FOCASE), en el marco de la función social de los servicios financieros, administrado por el Banco de Desarrollo Productivo (BDP – S.A.M.) desde 2017, el cual permite financiar emprendimientos innovadores principalmente de técnicos o profesionales jóvenes que tengan una idea de negocio. Los resultados muestran que, a febrero de la presente gestión, este Fondo cuenta con Bs213 millones de los cuales se ha utilizado el 62% (Bs132 millones) en más de 2.400 operaciones de financiamiento en todo el país, de estas operaciones más del 25% de la cartera corresponde a jóvenes.

Durante la gestión 2023, se creó el Fondo de Crédito de Apoyo a la Juventud (FOCREA), administrado por el Banco Unión S.A., el cual tiene el propósito de establecer mecanismos de apoyo a la juventud para que puedan contar con financiamiento para emprendimientos o ser utilizados para la educación de los jóvenes comprendidos entre 18 y 28 años, recursos que pueden mejorar sus condiciones de vida en el futuro. Los primeros resultados muestran que, a febrero de la presente gestión, este Fondo cuenta con Bs56 millones de bolivianos, de los cuales Bs3,4 millones (6%) fueron utilizados, quedando la disponibilidad del 94% de los recursos.

Información adicional, publicada por la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero, muestra que existen otros resultados de las políticas aplicadas. Así, el 18% de las cuentas son de los jóvenes (cerca 3 millones), el 28% de las tarjetas de débito emitidas corresponden a este grupo etario, el 7% de las tarjetas de crédito tiene como titular a un joven, asimismo, el 70% tiene habilitado algún canal electrónico asociado a su cuenta de ahorro (banca por internet y/o móvil y tarjeta de débito), los jóvenes prefieren efectuar pagos electrónicos a través de códigos QR, los cuales representan más del 51%, datos que muestran una participación cada vez más importante de los jóvenes en el sistema financiero.

La creatividad, innovación y el emprendimiento, si bien no son exclusivos de los jóvenes, claro está que debido a la utilización cada vez mayor de diferentes instrumentos tecnológicos que contienen aplicaciones con inteligencia artificial, características psicofísicas de la edad, conocimientos frescos proporcionados por la educación en las instituciones educativas y las nuevas estructuras mentales, entre otros, constituyen verdaderos catalizadores para la creatividad de los jóvenes.

Una de las etapas más lindas de la vida es la juventud, pero efímera a la vez. En este tiempo es importante que se brinde las respectivas oportunidades para que los jóvenes desarrollen plenamente sus ideas creativas para que las mismas no se diluyan en el tiempo o se queden plasmadas en hojas de trabajos teóricos que con el paso del tiempo se convierten en oportunidades perdidas.

Gustavo Gómez es economista