HRW acusa a Panamá y Colombia de desproteger a migrantes que cruzan la selva

La oenegé Human Rights Watch (HRW) acusó este miércoles a los gobiernos de Panamá y de Colombia de «no proteger» a los cientos de miles de migrantes que cruzan la inhóspita selva del Darién en su camino hacia Estados Unidos.

Migrantes se bañan en el río Chucunaque, en la localidad de Lajas Blancas, en la provincia de Darién, Panamá, el 11 de febrero de 2024
Migrantes se bañan en el río Chucunaque, en la localidad de Lajas Blancas, en la provincia de Darién, Panamá, el 11 de febrero de 2024 © MARTIN BERNETTI / AFP/Archivos

Fuente: RFI

 



En un informe de 120 páginas, la organización también acusó a ambos gobiernos de no investigar «adecuadamente» las denuncias de los migrantes sobre violaciones sexuales y otros delitos que sufren durante su paso por esta jungla situada en la frontera entre ambas naciones.

«Colombia y Panamá no están protegiendo ni asistiendo a cientos de miles de migrantes y solicitantes de asilo que transitan por el tapón del Darién. Tampoco están investigando adecuadamente los abusos cometidos en su contra», dijo HRW en un comunicado.

«Las autoridades colombianas y panameñas deberían prevenir crímenes de parte de grupos criminales y de delincuentes (e) investigar abusos», añadió.

Según HRW, «decenas, si no cientos de personas han perdido la vida o han desaparecido durante el cruce. Muchos no han sido encontrados».

Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), 245 personas desaparecieron entre 2021 y marzo de 2023, afirmó HRW. «Es posible que la cifra real sea mucho mayor», apuntó la oenegé.

Esta inhóspita selva de 266 km de longitud y 575.000 hectáreas se ha convertido en un corredor para los migrantes que tratan de llegar desde Sudamérica a Estados Unidos a través de América Central y México.

Por allí pasaron caminando más de 520.000 personas en 2023 y otras 110.000 en lo que va de este año, según cifras oficiales panameñas.

Los viajeros, en su mayoría venezolanos, haitianos, ecuatorianos, colombianos y chinos, se enfrentan a animales salvajes como serpientes venenosas, ríos caudalosos y bandas criminales.

«Sea cual sea el motivo de su viaje, los migrantes y solicitantes de asilo que cruzan el tapón del Darién tienen derecho a condiciones mínimas de seguridad y al pleno respeto de sus derechos humanos durante el viaje», señaló Juanita Goebertus, directora de la División de las Américas de HRW.

Según esta organización, los delitos contra migrantes, «incluyendo constantes casos de violencia sexual, normalmente no son investigados ni castigados».

La ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) denunció recientemente que las bandas criminales violaron en promedio a 16 mujeres migrantes al día en febrero, frente a unos tres casos diarios el mes anterior.

Tras estas denuncias Panamá suspendió las operaciones de MSF en el país.

Goebertus llamó a las autoridades a «reconsiderar urgentemente» esa decisión.