Comercio exterior con China, un eterno déficit

Luis Fernando Romero Torrejón – eju.tv

Por: Luis Fernando Romero Torrejón
Pdte. Colegio Departamental de Economistas de Tarija

En base a datos de la Administración de Aduanas de China, se observo que el año 2023 el principal socio comercial de China fue por muy lejos Brasil, con una exportación total de 122.000 millones de dólares americanos. Le sigue Chile y Perú con 43 y 25 mil millones de dolares americanos respectivamente. En este espectro no figura Bolivia, debido a su bajo peso en el comercio internacional que tiene este país asiático con nuestra región.



Según datos de INE, el año 2023, BOLIVIA EXPORTÓ a China un valor de $us. 1.170,1 millones, representando el 11% del total exportado por el país ese año. El producto que más se vendio a ese China fue el mineral de plata, que representó el 41% del total exportado; otros productos serian los minerales de zinc, plomo, carne bovina, otros. China es el segundo país al cual mas exportamos nuestros productos despues de Brasil, donde prevalece la venta de gas natural.

En el caso de las IMPORTACIONES que hacemos de China, el año 2023, el monto fue por $us. 2.394,5 millones, representado el 21% del total de nuestras importaciones de nuestro país. De hecho China es la economía de la cual más importamos la gestión pasada, sobre todo productos manufacturados como el acero.

Como se evidencia, el año 2023 tuvimos un déficit comercial con China de $us. 1.224,4 millones, ya que es una nación a la cual ofrecemos principalmente materias primas y alimentos en pequeñas cantidades, pero de la cual compramos mucho mas productos industrializados. Es por ello que siempre tuvimos un balanza comercial negativa con esta potencia mundial, la cual podrias ser mucho mayor si es que tomaríamos en cuenta los productos que se compran y se consumen via contrabando de este pais.

Si bien China es unos de los paises con el que tenemos mayor comercio exterior, esta muy a largo plazo que podamos ofrecer más productos y servicios a esta nación, para ello, hay que diversificar nuestra economia e industrializarla a gran escala, dando un mayor dinamismo al sector privado. Eso requerirá una politica estratégica de Estado objetiva y sostenible, con una fuerte inversión tanto nacional y sobre todo extranjera.