La alimentación en temporada de frío y resfríos debe ser variada, pero, sobre todo, abundante en proteína, probióticos, nutrientes, carbohidratos y vitaminas. En tiempos de descensos bruscos de temperatura, la población está expuesta a contraer Infecciones Respiratorias Agudas (IRA); por ello, se necesita estar fortalecidos para conservarse saludable.

Las frutas como el limón, mandarina, naranja, pomelo, papaya, chirimoya y piña son muy ricas en antioxidantes como la vitamina C, que favorecen el funcionamiento y fortalecimiento del sistema inmunológico.

En entrevista con La Razón RadioEvelyn Cerruto, jefa de la Unidad de Alimentación y Nutrición, del Ministerio de Salud, recomendó a la población consumir cinco o cuatro tiempos de comida (desayuno, merienda, almuerzo, té y cena).

Todos los platillos deben incluir frutas, verduras y legumbres, como naranja, papaya, espinaca, zanahoria, quinua, leche, avena, acelga y otros alimentos verdes.

Explicó que una persona en su día a día puede desayunar: leche con quinua o avena; merendar una fruta; almorzar: una sopa de verduras y un trozo de carne con ensalada; merendar una taza de té; y cenar: un arroz a la valenciana con bastante verdura y carne.

“No es una alimentación costosa, más bien, es accesible para la población”, dijo.

Asimismo, pidió a la población adoptar un estilo de vida de alimentación saludable y no así solo para la temporada de frío o invierno. Debe ser un estilo de vida saludable. La buena alimentación debe ser permanente”.

“La alimentación nos ayudará a combatir los resfríos y otras enfermedades. Las vitaminas A, C, K, E, zinc y hierro son nutrientes para reforzar el sistema inmunológico”, explicó.

Cerruto indicó que se debe consumir un vaso de agua al despertar y antes de acostarse, principalmente, para limpiar el organismo e hidratarse. Además, a lo largo del día, las personas deben ingerir por lo menos dos litros de agua.

Manifestó su preocupación por el incremento de negocios de pollo frito, debido a que, en su criterio, ese alimento y golosinas ultraprocesadas, como papas fritas, ‘chisitos’ y galletas dulces, hacen que aumente la tasa de obesidad en niños.

De acuerdo con Unicef (el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, por sus siglas en inglés) (2020), el 35,6% de los escolares de 5 a 18 años de Bolivia tienen prevalencia de malnutrición por exceso, de los cuales el 39,3% pertenecen a las zonas urbanas del país. Estos datos son muy alarmantes ya que la obesidad representa un problema de salud muy grave para los niños que la padecen.

“El exceso de peso en niños es por el consumo de productos ultraprocesados. El promedio de obesidad en Bolivia es de 10,1 y el promedio regional es de 7,6”, detalló.

En las últimas semanas, el frío empezó a sentirse y reflejarse en las cifras de IRA. El Ministerio de Salud reportó un alto número de casos de estas enfermedades en niños menores de cinco años, quienes presentan un incremento de afectación en la última semana epidemiológica.