Einstein tenía razón sobre zona alrededor de agujeros negros

Durante décadas, astrofísicos han debatido la posibilidad de detectar la misteriosa región de inmersión alrededor de los agujeros negros.

Un agujero negro atrae hacia sí material de una estrella compañera.Imagen: M. Weiss/NASA/CXC

Fuente: DW

 



 

Científicos han demostrado una de las teorías de Albert Einstein, al hallar pruebas de que no solo existe una región de inmersión alrededor de los agujeros negros, sino que además ejerce algunas de las fuerzas gravitatorias más fuertes identificadas hasta ahora en la galaxia.

La teoría de Einstein afirma que es imposible que las partículas sigan órbitas circulares de forma segura cuando se acercan a un agujero negro. En su lugar, se precipitan rápidamente hacia el objeto a una velocidad cercana a la de la luz, lo que da nombre a la región de inmersión.

Los expertos dicen que los hallazgos muestran que la materia responde a la gravedad en su «forma más fuerte posible».

Agujeros negros: región de inmersión

El nuevo estudio se ha centrado por primera vez en esta región de inmersión. Los investigadores de Física de la Universidad de Oxford han utilizado datos de rayos X para comprender mejor la fuerza generada por los agujeros negros.

«Lo realmente emocionante es que hay muchos agujeros negros en la galaxia, y ahora disponemos de una nueva y potente técnica para utilizarlos en el estudio de los campos gravitatorios más fuertes conocidos», declaró Andrew Mummery, profesor de Física de la Universidad de Oxford, que dirigió el estudio.

 

 

La teoría de Einstein predijo que existiría esta inmersión final, pero esta es la primera vez que hemos podido demostrar que ocurre», continuó Mummery. «Es como si un río se convirtiera en una cascada: hasta ahora habíamos visto el río. Esta es la primera vez que vemos la cascada».

«Creemos que esto representa un nuevo y emocionante avance en el estudio de los agujeros negros, ya que nos permite investigar esta zona final que los rodea. Solo entonces podremos comprender plenamente la fuerza gravitatoria», añadió Mummery. «Esta caída final de plasma se produce en el borde mismo del agujero negro y muestra la respuesta de la materia a la gravedad en su forma más intensa posible».

Décadas de debate

Los investigadores afirman que los astrofísicos llevan décadas debatiendo si la denominada región de inmersión sería detectable.

El equipo de Oxford ha pasado los dos últimos años desarrollando modelos para ella y, en el estudio que acaban de publicar, demuestran su primera detección confirmada, hallada mediante telescopios de rayos X y datos de la estación espacial internacional.

El estudio, publicado en Monthly Notices of the Astronomical Society, se centró en agujeros negros más pequeños relativamente cercanos a la Tierra, utilizando datos de rayos X recogidos por telescopios espaciales.

A finales de este año, un segundo equipo de Oxford espera acercarse a filmar por primera vez agujeros negros más grandes y distantes.

FEW (dpa, Universidad de Oxford)