¿Por qué y para qué leer filosofía en estos tiempos intensos?

 

Se preguntará amable lector ¿Cómo los textos filosóficos pueden calmarnos los ánimos en estos momentos cuando afrontamos tantos hechos que golpean la dignidad del ser humano hasta convertirlo en mercancía o un objeto cualquiera? ¿Puede la filosofía ayudarnos en algo a comprender la actual situación de Bolivia y del mundo? ¿Qué  me dirán El ser y la nada de Sartre; Así habló Zaratustra de  Nietzsche; Temblor y temor de Kierkegaard; Pensamientos de Pascal; Los ensayos de Montaigne; El Manifiesto comunista de Marx; La fenomenología del espíritu de Hegel; La república de Platón; El hombre unidimensional de Marcuse; Miedo a la libertad de Fromm, y tantos otros, que lo debe observar como abstractos, difíciles de leer.



Pero tiene que animarse así como bebe un baso de agua todos los días, aplicarse una dosis de filosofía de forma diaria y verá que podrá comprender, analizar y  superar los problemas que están al frente de su vida y de su entorno social.

La filosofía te permite forjarte un mecanismo, resistencia intelectual, de fortalecer tu espíritu, de alimentar tu cerebro. Mira lo que dice el enorme filósofo alemán, Arthur Schopenhauer: «Así que, compañeros de milicia, encomendaos a la divina filosofía, guía en la vida, luz en la oscuridad, consuelo frente al mal, para que no transitéis por la existencia como durmientes, sino como quien permanece atento y despierto».

¿Qué es la filosofía? ¿Te gusta la filosofía? ¿Tienes interés por la filosofía? ¿Te interesan los libros de filosofía? ¿Cómo digerir sin atragantarse a Platón, Nietzsche, Sartre…?

Para leer filosofía no necesitas ser licenciado en alguna disciplina, ni tampoco ir a la universidad, ni ser versado en algo. Solo el interés y la motivación de dejarte atrapar por algún texto filosófico que vaya acorde a tu estado de ánimo o alguna consulta que quieras hacer para observar y superar un problema determinado.

Para leer filosofía solo tienes que sumergirte sin ninguna tabla de salvavidas en ese mundo de especulaciones, teorías, reflexiones, consejos que hace más de 2.000 años, 1.000 años, 500 años, 200 años, 100 años, 50 años están ahí vigentes los libros, textos, manuscritos y esperando llegar a alguna mente y corazón.

Ya sabes que filosofía significa amor por la sabiduría, interés por la sabiduría y la sabiduría no se hereda, no se compra, no se alquila ni se presta. Se la construye y cultiva cada día de tu existencia, y ahí estará la filosofía acompañándote para abrirte puertas. Claro que en la escuela, en la universidad, han asociado la filosofía a textos sesudos, abstractos, desprovistos de interés y sorpresas para vos. Pero la filosofía es mucho más que eso.

Un libro de filosofía te hace conocer el mundo y sus culturas, te despierta el espíritu crítico, tu capacidad de reflexión, la pasión por el conocimiento, te despierta una vocación ética en tu paso por el mundo, te fomenta el diálogo constructivo y además te divierte. No te aburres, ni te encierras en una burbuja de cristal.

Cada libro de filosofía te hace caminar por senderos llenos de obstáculos para superarlos, y lo haces. Los libros filosóficos te ayudan a entender a la humanidad y sus quehaceres, sueños, conflictos, anhelos y sus luchas. Es decir, son instrumentos para que puedas lanzarte a vivir los retos y saber el porqué y para qué ocurren cada hecho a tu alrededor.

El libro de filosofía te provoca remezones y rompe tus prejuicios. Te sumerge en la duda y te ayuda a elevarte para superar tus problemas diarios, además de abre horizontes vitales para mirar, asumir y convivir la realidad en la que te desenvuelves.

Sin duda, los libros de filosofía te impulsan a comprender muchas cosas, pero fundamentalmente definir el sentido de tu vida en el mundo y cómo desenvolverte en ese mundo.

Dale algo de combustible filosófico para la vida con lecturas poderosas y revitalizantes. Es necesario y urgente hacer un viaje hacia tu interior, no importa si recorres 20.000 leguas. Pero debes hacerlo.

Los libros de filosofía no son manuales de autoayuda, ni recetas mágicas, ni cadenas de oración, ni charlas motivadoras. Son impulsos vitales para afrontar los problemas, las contradicciones y los retos que la vita nos plantea a cada minuto.

En Filosofía no hay nada que inventar. Los filósofos del pasado y actuales nos dejaron toda una ruta para transitar y hacer más llevadera el camino, que está con espinas, piedras, pantanos, precipicios

De ahí que juntos a Sartre, Sócrates, Kierkegaard, Nietzsche, Dostovieski, Montaigne, Camus, Tolstoi, Kafka, Hesse, Mishima, Ikeda y otros te planteo imprimir el feroz deseo de vivir, la plenitud de la existencia, el impulso vital, la energía creadora, la razón de ser, el motor de tus sueños, el viaje interior de tu ser y con seguridad verás que nos falta más filosofía, más lecturas, que estar desesperados por alguna dosis de paracetamol, prozac, ibuprofeno, etc. Reflexiones que estarán plasmadas en un importante libro: “Filosofar la vida, manual de sobrevivencia”, que estará rondando la Feria Internacional del Libro en Santa Cruz de la Sierra.

Para estos tiempos necesitamos más filosofía, más libros de filósofos que suministrarnos cada día paracetamol, prozac, ibuprofeno o cualquier otra droga.

Y si quiere ir más allá, de ser un pilar, un baluarte para indignarte, enojarte y denunciar los hechos de injusticia, intolerancia, violencias, corrupción, o todo aquello que atropella al ser humano, pues está la propuesta de Friedrich Nietzsche, el filósofo del martillo, de destruirlo todo ello:

«Mientras avanzo en la carrera de disolución, encuentro para los individuos nuevos manantiales de fuerzas ¡Debemos ser destructores!».