Un reciente estudio del Índice de Inclusión Financiera (IIF) de Credicorp revela que, aunque América Latina ha avanzado en la reducción de las brechas de género en el acceso a servicios financieros, Bolivia sigue enfrentando desafíos significativos en la inclusión financiera de las mujeres.
Fuente: ANF
El informe, que analiza datos de ocho países de la región, muestra que las mujeres bolivianas tienen un acceso más limitado a productos de ahorro y crédito en comparación con sus pares en otros países como Argentina, Chile y Ecuador.
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En 2024, solo el 17% de las mujeres bolivianas alcanzó el nivel más alto de inclusión financiera, frente al 27% de los hombres. Esta brecha de 10 puntos porcentuales es una de las más amplias en la región, superada solo por México, donde la diferencia es de 13 puntos. En contraste, países como Argentina y Chile no presentan diferencias significativas entre hombres y mujeres, lo que sugiere una mayor equidad en el acceso a servicios financieros en esas naciones.
El estudio destaca que, en Bolivia, el 51% de las mujeres se encontraba en el nivel más bajo de inclusión financiera en 2022, cifra que disminuyó al 48% en 2023 y al 42% en 2024. Aunque esta reducción es alentadora, aún refleja una brecha considerable respecto a los hombres, donde el porcentaje en el nivel bajo es del 36% en 2024. Esto indica que las mujeres bolivianas siguen enfrentando barreras significativas para acceder y utilizar servicios financieros formales.
En cuanto a la tenencia de productos de ahorro, las mujeres bolivianas también están en desventaja. Solo el 7% de las mujeres tiene una cuenta a plazo fijo, en comparación con el 11% de los hombres. Además, el 7% de las mujeres reporta contar con un fondo de pensión, frente al 16% de los hombres. Estas cifras reflejan una brecha persistente en la capacidad de las mujeres para acumular activos y planificar su futuro financiero.
El acceso al crédito también es un desafío para las mujeres bolivianas. El informe revela que el 65% de las mujeres no tiene ningún producto de crédito, en comparación con el 63% de los hombres. Además, las mujeres bolivianas tienen más probabilidades de recurrir al sistema financiero informal para obtener préstamos, lo que las expone a tasas de interés más altas y condiciones menos transparentes.
Las barreras para acceder al crédito formal son múltiples. El 16% de las mujeres bolivianas cita ingresos insuficientes o variables como la principal razón para no tener productos de crédito, frente al 11% de los hombres. Además, el 27% de las mujeres indica que no les gusta endeudarse, en comparación con el 22% de los hombres, lo que podría reflejar una actitud más conservadora hacia el riesgo financiero o una falta de educación financiera.
El análisis interseccional del estudio también revela disparidades dentro del grupo de mujeres bolivianas. Las mujeres rurales, por ejemplo, tienen un acceso aún más limitado a servicios financieros en comparación con las urbanas. Solo el 11% de las mujeres rurales alcanzó el nivel más alto de inclusión financiera en 2024, frente al 24% de las mujeres urbanas. Esta brecha de 13 puntos porcentuales subraya la necesidad de políticas específicas para abordar las necesidades de las mujeres en áreas rurales.
En términos de edad, las mujeres jóvenes (18-25 años) muestran un mayor progreso en inclusión financiera, con un 27% alcanzando el nivel más alto en 2024. Sin embargo, las mujeres mayores de 60 años siguen en desventaja, con solo el 12% en el nivel más alto. Esto sugiere que las estrategias de inclusión financiera deben adaptarse a las diferentes etapas de la vida de las mujeres.
El emprendimiento también juega un papel clave en la inclusión financiera de las mujeres bolivianas. El 27% de las mujeres emprendedoras alcanzó el nivel más alto de inclusión financiera en 2024, frente al 22% de las no emprendedoras. Sin embargo, el nivel de bancarización sigue siendo bajo en ambas poblaciones, lo que indica que aún hay margen para mejorar el acceso a productos financieros más estructurados.
En comparación con otros países de la región, Bolivia tiene un camino por recorrer para cerrar las brechas de género en inclusión financiera. Mientras que países como Argentina y Chile han logrado una mayor equidad, Bolivia sigue enfrentando desafíos significativos, especialmente en áreas rurales y entre mujeres de bajos ingresos.
El informe concluye que, aunque ha habido avances, es necesario implementar estrategias diferenciadas que aborden las barreras específicas que enfrentan las mujeres bolivianas. Esto incluye diseñar productos financieros adaptados a sus necesidades, mejorar la educación financiera y promover políticas que fomenten el acceso equitativo a servicios financieros para todas las mujeres, independientemente de su ubicación geográfica o nivel socioeconómico.
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