El empresariado cruceño considera que el financiamiento por más de $us 4.000 millones y la asistencia técnica del BID abren una oportunidad para pasar de la estabilización al crecimiento, generar empleo y reinsertar a Bolivia en los mercados internacionales.
eju.tv / Video: DTV
La Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco) expresó este miércoles su total respaldo al apoyo anunciado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y apostó por un modelo de reconstrucción económica basado en la articulación entre el sector privado, el sector público y los organismos internacionales, para poder revertir la crisis actual que se expresa en un bajo crecimiento económico y alta presión fiscal.
El presidente de Cainco, Jean Pierre Antelo, afirmó que la visita del presidente del BID a Bolivia, luego de más de 14 años, constituye una señal política y económica clara y precisa sobre la viabilidad de un nuevo rumbo para el país. Según su análisis, el anuncio de una asistencia superior a los 4.000 millones de dólares, acompañada de apoyo técnico, puede encaminar a Bolivia hacia una etapa de recuperación y desarrollo sostenido.
Antelo remarcó que el respaldo del BID no debe entenderse únicamente como una inyección de recursos financieros, sino como un paquete integral orientado a mejorar infraestructura, conectividad y apertura de mercados. En ese marco, sostuvo que el país necesita pasar de una lógica de simple estabilización económica a una etapa de crecimiento que permita generar empleo digno, mejorar salarios y fortalecer servicios esenciales como el sistema de salud.
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“Hoy se da una señal de que se pueden hacer las cosas distintas, de que hay una Bolivia distinta que se puede construir para salir de la estabilización al crecimiento, a ese crecimiento que necesitamos los bolivianos para tener fuentes de empleo dignas, (para tener mayor poder adquisitivo, para que los salarios alcancen, para que el sistema de salud funcione”, puntualizó el presidente de los empresarios cruceños.
El líder empresarial insistió en la necesidad de consolidar lo que denominó el ‘triángulo virtuoso’, una alianza entre el sector privado, el Estado y los organismos internacionales, como la única vía para reconstruir la economía nacional tras años de crisis, caída de ingresos por hidrocarburos y elevados niveles de inflación. A su juicio, la reactivación económica no es posible sin la participación activa del empresariado y sin una apertura efectiva de Bolivia al mundo.
“Nosotros siempre hemos hablado del triángulo virtuoso, el sector privado, el sector público y los organismos internacionales, ese es el camino para trabajar, para salir adelante, para reconstruir este país que durante 20 años nos ha llevado a un país sin gas, a un país sin empleo, a un país con una inflación altísima. Tenemos la oportunidad como bolivianos de reconstruir, de reencaminar y hoy hay el interés del sector internacional, es una oportunidad de construir esos puentes, de poder salir de esta crisis y de que el país vuelva a esa senda de crecimiento”, remarcó.

En cuanto a los sectores con mayor potencial de reactivación inmediata, Antelo identificó al agropecuario, el turismo, el exportador y el maderero, mientras que a mediano y largo plazo destacó la necesidad de impulsar áreas estratégicas como hidrocarburos y minería. Indicó que el plan presentado contempla un esquema de financiamiento inicial para los próximos tres años, enfocado en la generación de divisas y el dinamismo productivo.
“Por supuesto que hay sectores que tienen una facilidad mucho más rápida de reactivarse, el sector agropecuario, el sector turismo, el sector exportador, el sector maderero, pero también hay que hablar de sectores importantes a mediano y largo plazo como son los sectores de hidrocarburos, de minería. Hay un plan de acción, se plantea un plan de financiamiento para estos tres primeros años, entendiendo estos factores para darle la generación de divisas, la reactivación en estos sectores que van a ser mucho más rápidos, pero también acelerar el proceso de educación y digitalización”, apuntó.
Asimismo, subrayó que el aporte del BID cobra especial relevancia en un país con restricciones de liquidez y falta de dólares, al considerar que las inversiones en infraestructura, carreteras, puentes y apertura de mercados pueden convertirse en un factor multiplicador para las exportaciones y el ingreso de divisas. “Este es el puntapié inicial para poder trabajar en esa Bolivia posible con dólares, con mayor empleo y con mayores mercados”, afirmó el representante empresarial.

Desde la perspectiva de Cainco, el respaldo del BID y la respuesta del sector empresarial reflejan una apuesta por revertir el actual escenario económico y retomar la senda del crecimiento, en un momento en el que el país enfrenta tensiones sociales, bloqueos recurrentes y un deterioro de sus principales indicadores macroeconómicos. “Hoy se da una señal de que se pueden hacer las cosas distintas, de que hay una Bolivia distinta que se puede construir para salir de la estabilización al crecimiento”, sentenció.