FSTMB denuncia que el Gobierno viola la OIT al actuar como «juez y parte» contra los trabajadores; exigen la renuncia del ministro de Trabajo


El documento que confronta y utiliza una retórica que evoca épocas de represión, no solo denuncia una medida administrativa, sino que traza una línea histórica en la que acusa al Ministerio de Trabajo de transformarse de «defensor a verdugo de los trabajadores».

eju.tv



La Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB) acusó formalmente al Gobierno nacional de violar convenios internacionales y la Constitución al actuar como «juez y parte» en conflictos laborales, por lo que exigió a la Central Obrera Boliviana (COB) gestionar la renuncia inmediata del ministro de Trabajo, Edgar Morales. La denuncia pública sostiene que el Gobierno ha «traicionado el mandato histórico del pueblo».

«El Ministerio de Trabajo incurre en una abierta ilegalidad y prevaricación, arrogándose facultades que no le corresponden, pretendiendo declarar la ilegalidad de huelgas, violando el principio del Juez Natural y actuando como juez y parte, en abierta contradicción con los estándares internacionales», señala el comunicado de la FSTMB que centra su acusación en una acción administrativa específica del Ministerio de Trabajo.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

La organización minera fundamenta su reclamo en resoluciones previas de organismos internacionales como la del Comité de Libertad Sindical de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el cual establece que «ninguna autoridad administrativa gubernamental puede decidir sobre la legalidad de una huelga cuando es parte directa o indirecta del conflicto».

Más allá del incumplimiento de tratados, la FSTMB alega una «violación frontal del bloque de constitucionalidad» y recuerda que los artículos 13 y 410 de la Constitución Política del Estado (CPE) establecen la aplicación preferente de los tratados internacionales de derechos humanos, los cuales están siendo «deliberadamente ignorados».

El documento que confronta y utiliza una retórica que evoca épocas de represión, no solo denuncia una medida administrativa, sino que traza una línea histórica en la que acusa al Ministerio de Trabajo de transformarse de «defensor a verdugo de los trabajadores».

Afirman que su objetivo real es «justificar despidos masivos, sembrar miedo y quebrar la organización sindical», y así reproducir lo que denominan «prácticas propias del Estado burgués represivo, enemigo histórico de la clase trabajadora».

En cuanto a sus exigencias, la FSTMB demanda que la COB incluya en su agenda de lucha, junto a la abrogación del Decreto Supremo 5503, la «renuncia inmediata del ministro de Trabajo». Lo responsabilizan de violar la CPE, desconocer los Convenios 87 y 98 de la OIT, incumplir observaciones internacionales y actuar de forma «arbitraria, represiva y prevaricadora».