La marcha de protesta ‘Bolivia No se Vende’ anticipa un escenario incierto por el DS 5503


Las protestas convocadas por la COB y organizaciones sociales frente al Decreto Supremo 5503 atraviesan su segunda semana con marchas y huelgas de hambre. El Ejecutivo ratifica su negativa a modificar la norma y pide diálogo.

Cabildo de la COB pide anular el Decreto 5503 y amenaza con paroEl cabildo de la COB determinó pedir la abrogación del DS 5503. Foto: Red Uno

eju.tv



La problemática generada por el Decreto Supremo 5503, promulgado el 17 de diciembre de 2025 por el presidente Rodrigo Paz, ha desencadenado una ola de protestas en Bolivia que ponen en tensión la estabilidad política y económica del país. La emergencia que provoca la eliminación de la subvención a los combustibles, denominada popularmente como gasolinazo, y otras medidas económicas del Ejecutivo han provocado la respuesta de organizaciones sindicales y sectores sociales movilizados que exigen su abrogación.

La Central Obrera Boliviana (COB), junto con mineros, maestros y campesinos, selló un pacto de unidad sindical para radicalizar las medidas de presión desde finales de diciembre de 2025. Su principal demanda es la abrogación del DS 5503, rechazado por estos sectores porque elimina supuestos beneficios para la población trabajadora y por considerar que implica la ‘entrega del país’ a intereses privados sin control legislativo.

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En el contexto de las movilizaciones, piquetes de huelga de hambre se instalaron en sedes sindicales en La Paz, convocados por cobistas, maestros y amas de casa mineras. El secretario ejecutivo del ente matriz de los trabajadores, Mario Argollo, dispuso la continuidad de las medidas incluso durante las festividades de fin de año, para “proteger al país de una política económica que atenta contra los derechos laborales y sociales”.

COB movilizada: inicia marcha desde Senkata hacia La Paz contra el DS 5503Los sectores sociales partieron desde Senkata hasta La Paz. Foto: Red Uno

Las protestas se trasladaron a las carreteras con la intención de masificar la protesta al llegar a la ciudad de La Paz, una marcha partió el pasado sábado desde la población de Calamarca con unas dos mil personas bajo la consigna de “Bolivia no se vende”. La columna estuvo encabezada por sectores como la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB), el magisterio urbano y posteriormente se unieron los cocaleros del Trópico de Cochabamba.  Sin embargo, algunos representantes del Magisterio como la dirigente de tendencia trotskista Wilma Plata, que rechazó la presencia de cocaleros en las filas de protesta por diferencias políticas y de representatividad.

Frente a esta creciente ola de presión social, el gobierno ha mantenido abierta la puerta al diálogo, que convocó a los representantes de la COB y de los sectores sociales y sindicales para debatir los alcances y efectos del decreto. La cita que inicia este lunes tiene la intención de construir consensos y tranquilizar los ánimos.

No obstante, dicha invitación no ha sido suficiente para desactivar las movilizaciones. Los dirigentes sindicales reiteran que no negociarán una modificación parcial ni mesas técnicas que no conduzcan a la abrogación de la norma, al considerarla incompatible con la protección de los sectores populares y la economía del país.

Dirigentes de la COB lideran la movilización.
Fotos: APGDirigentes de la COB en el cabildo de este lunes. Foto: La Razón

Los movilizados se concentraron este lunes en el puente distribuidor de la Ceja de El Alto, donde se llevó a cabo un cabildo previo al diálogo convocado por el Gobierno. En el encuentro, la dirigencia asumió una posición firme: exigir la abrogación del Decreto Supremo 5503, de Emergencia Económica Nacional. Como determinación central y única, el cabildo resolvió demandar no solo la abrogación del decreto, sino también la redacción de una nueva normativa; caso contrario, la COB advirtió con radicalizar las medidas de presión, que incluye un paro indefinido de caminos a nivel nacional.

En consonancia de la posición, el analista Jorge Caro Molina, señala que, si bien las reacciones iniciales no fueron tan explosivas como se temía, el malestar existe y amenaza con incrementarse con el paso del tiempo, tal cual se confirma con la determinación de los sectores sociales que protestan contra el decreto. No obstante, el experto señala que el diálogo se vuelve no solo necesario, sino urgente, si se busca preservar la estabilidad del país antes de que el descontento derive en una reacción en cadena difícil de contener.

“Tras las tensiones generadas por el DS 5503, la expectativa sobre lo que vendrá para el gobierno de Rodrigo Paz es alta y, al mismo tiempo, inquietante. El Ejecutivo enfrenta múltiples asperezas —sociales, políticas e internas— que hoy se sienten como la resaca de un festejo anticipado por haber triunfado en las pasadas elecciones”, enfatiza Caro Molina, quien establece que la coyuntura actual debe ser tratada, ‘pero no con ligereza, sino con estrategia y paciencia’.

"Bolivia no está en venta": comienza el diálogo entre el Gobierno, la COB y otras organizacionesEl inicio del diálogo entre el Gobierno y los movilizados. Foto: APG

El escenario compuesto por sectores de la sociedad movilizados que reclaman la abrogación del DS 5503 frente a un Órgano Ejecutivo que defiende sus medidas y propone un diálogo, pero solamente para definir el cambio de algunos artículos sin afectar el fondo, refleja la intensidad del conflicto social en Bolivia, donde el choque entre las demandas sociales y las decisiones de política pública se convierte en el principal foco de tensión nacional al inicio de 2026.