La estrategia gubernamental queda expuesta mientras celebra un amplio y ordenado proceso participativo que, según Linares, legitima la eliminación del subsidio, mantiene en paralelo una negociación política con la cúpula sindical movilizada. La afirmación del viceministro busca desactivar públicamente el principal argumento de la protesta y presentan a la dirigencia de la COB como un actor aislado que defiende una posición que ni sus bases más cercanas sostienen en las mesas de diálogo.
El viceministro de Coordinación de la Gestión Pública, Julio Linares, afirmó esta tarde (7) que en las seis mesas de diálogo instaladas por el Gobierno sobre el Decreto Supremo 5503 ninguna de las 103 organizaciones sociales participantes exigió la eliminación de la norma ni el retorno de la subvención a los carburantes.
La declaración, que incluye a la propia Central Obrera Boliviana (COB) entre los sectores “radicales” que comprenden la necesidad del ajuste, representa un duro golpe a la narrativa central del paro nacional que exige la abrogación total del decreto.
Consultado específicamente si algún sector pidió la abrogación del DS 5503 o el regreso del subsidio, Linares fue contundente. “No, en ningún caso, en ninguna de las mesas se ha reclamado eso. Parece ya que todos estos sectores, incluso los más radicales, que son la Central Obrera Boliviana, están de acuerdo con que teníamos que quitar la subvención que generaba tanto déficit y era la raíz que hemos mantenido durante tantos años de manera irresponsable, para llegar al colapso económico que hemos tenido en el año 2025”, declaró el viceministro.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

“Hoy hemos recibido a 205 asistentes, representantes de 103 organizaciones sociales que han representado a gremiales, han representado a artesanos, han representado a juntas vecinales, la CONALJUBE, asociaciones de municipalidades, a CONAMAQ La Paz, Tupac Katari, Ferreco, Cooperativas Mineras, Transporte Libre, Transporte Pesado, hemos tenido colegios de profesionales, estaban los biólogos, estaban también médicos”, enumeró el viceministro.
En una evaluación del proceso, que reunió a 205 asistentes en el campo ferial Chuquiago Marka, Linares informó que cinco de las seis mesas ya cerraron sus trabajos con actas firmadas y solo resta por concluir la mesa 4, dedicada al régimen tributario e incentivos. Todas las conclusiones y sugerencias serán presentadas este viernes en una plenaria con la presencia de todos los ministros del gabinete para un debate final y la toma de decisiones.
Sobre el contenido de las propuestas, Linares explicó que no se trata de modificaciones sustanciales al decreto, sino de sugerencias y complementaciones. Estas incluyen pedidos para ampliar las áreas prioritarias de inversión más allá de las extractivas, incorporan el turismo y economía naranja, así como nuevos apoyos tributarios para pequeños inversores y emprendedores.
Respecto al diálogo paralelo y crucial que el Gobierno mantiene directamente con la dirigencia nacional de la COB en la Casa Grande del Pueblo, Linares admitió desconocer los avances, ya que su tarea estuvo centrada en la organización de las mesas multisectoriales. Indicó que ese canal de negociación estaría en un “cuarto intermedio”.
La estrategia gubernamental queda expuesta mientras celebra un amplio y ordenado proceso participativo que, según Linares, legitima la eliminación del subsidio, mantiene en paralelo una negociación política con la cúpula sindical movilizada. La afirmación del viceministro busca desactivar públicamente el principal argumento de la protesta y presentan a la dirigencia de la COB como un actor aislado que defiende una posición que ni sus bases más cercanas sostienen en las mesas de diálogo.