Paz cumple dos meses en el poder, Gobierno destaca gestión de responsabilidad económica y diálogo


Rodrigo Paz juró a la presidencia de Bolivia la mañana del 8 de noviembre. El decreto 5503 marcó sus dos meses de gobierno

Rodrigo Paz juró como Presidente de Bolivia el 8 de noviembre en la Asamblea Legislativa. Foto archivo

eju.tv

El presidente Rodrigo Paz cumplió este 8 de enero dos meses en el poder y el Gobierno destacó una línea de acción caracterizada por la responsabilidad económica, la construcción de consensos y el diálogo, en momentos en los que enfrenta una resistencia social al decreto 5503 que eliminó la subvención a los hidrocarburos.



“Un periodo marcado por medidas orientadas a fortalecer la estabilidad del país y recuperar la confianza en las instituciones”, resaltó la Oficina del Presidente Rodrigo Paz Pereira en un post en su cuenta en X.

Paz juró a su cargo la mañana del 8 de noviembre, después de ganar las elecciones en una inédita e histórica segunda vuelta. Es hijo del expresidente Jaime Paz y sobrino nieto del expresidente Víctor Paz.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

En este corto tiempo de administración le tocó enfrentar una crisis con medidas de shock contempladas en el decreto 5503, que eliminó la subvención y subió a precio internacional el costo de los carburantes después de más de 20 años de subsidio.

Justamente estas medidas provocaron una resistencia social a la cabeza de la Central Obrera Boliviana (COB), que convocó a un paro y bloqueo exigiendo la anulación de la norma. El Gobierno inició un proceso de socialización y desactivó algunos conflictos, pero persiste el paro y bloqueo.

“A dos meses de asumir el mandato, el presidente Rodrigo Paz reafirma una línea clara de gobierno basada en el diálogo, la responsabilidad económica y la construcción de consensos”, aseguró el Gobierno.

El decreto 5503 representó un cambio del modelo económico, con una menor presencia del Estado en la economía y un mayor protagonismo privado.

Poco después de asumido el poder, reveló una serie de hechos de corrupción en las estatales Emapa y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).