Presidente Paz se emociona al recordar que en su infancia en el exilio su familia durmió “en un parque a la intemperie”


Paz cerró su anécdota con una reflexión que trascendió lo personal para convertirse en un mensaje de reconciliación y propósito. «Memorias ya de cuando uno era niño y eso hoy día nos ha hecho entender la grandeza de la vida y que hay mucho para hacer. Los rencores son parte de algo que no corresponde, y el amor tendrá mayor suerte en nuestra forma de construir nuestras vidas y ojalá de nuestros países», enfatizó y así conectó su historia de superación familiar con una visión de futuro para el país.

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Conmovido durante una entrevista en el Foro Económico de la CAF en Panamá, el presidente Rodrigo Paz reveló detalles íntimos de su niñez en el exilio y recordó cómo él y su hermano, junto a su madre española, durmieron en un parque a la intemperie al llegar a Chile, una experiencia de adversidad que lo marcó para entender “la grandeza de la vida”.



«Con Jaime (su hermano) llegamos exiliados, chicos, no sabíamos que era el concepto de exilio, a Chile. (…) Y ese día fue el primer día en mi corta memoria que recuerdo, y estaba por acá mi hermano… Nos tocó dormir en un parque y de ese parque, claro a la intemperie», confesó Paz emocionado la crudeza de esa etpa que dejó al descubierto una vivencia personal que rara vez había compartido públicamente.

Rodrigo Paz, presidente de Bolivia, durante el foro CAF. Foto: CAF

El presidente continuó su relato al ilustrar la precariedad extrema que vivieron. Narró que, luego, durmieron en una carbonera de un edificio en Chile, donde el conserje, al ver a “una gallega con sus dos hijos”, les ofreció cobijo ante la falta de un lugar donde quedarse. Este episodio de solidaridad en medio de la necesidad completó el cuadro de una infancia marcada por la inestabilidad en el exilio.

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A lo largo de su narración, Paz rindió un homenaje constante a la figura de su madre, Carmen Pereira Carballo, a quien describió como una mujer “aguerrida” de “valores muy firmes” que apostó por Bolivia y luchó por sacar adelante a sus hijos. El mandatario atribuyó a estas experiencias la formación de su carácter y su perspectiva de vida.

Paz cerró su anécdota con una reflexión que trascendió lo personal para convertirse en un mensaje de reconciliación y propósito. «Memorias ya de cuando uno era niño y eso hoy día nos ha hecho entender la grandeza de la vida y que hay mucho para hacer. Los rencores son parte de algo que no corresponde, y el amor tendrá mayor suerte en nuestra forma de construir nuestras vidas y ojalá de nuestros países», enfatizó y así conectó su historia de superación familiar con una visión de futuro para el país.