El Presidente denunció la acción de mafias organizadas que operan con impunidad, vinculó los avasallamientos con la corrupción estatal y afirmó que sin respeto a la propiedad privada no hay inversión, producción ni seguridad alimentaria.
eju.tv / Video: Red Uno
En un encuentro interinstitucional efectuado este jueves en Santa Cruz de la Sierra, el presidente del Estado, Rodrigo Paz, afirmó que los avasallamientos de tierras y propiedades se han convertido en una amenaza directa a la convivencia democrática, la producción y la seguridad jurídica en Bolivia; además, dejó en claro que su Gobierno no permitirá que mafias organizadas operen con respaldo de la corrupción estatal.
El Encuentro Interinstitucional contra los Avasallamientos reúne, además del presidente Paz y algunos de sus ministros, a productores, dirigentes cívicos y autoridades judiciales y departamentales, quienes determinaron esa cita ante la creciente preocupación por asentamientos ilegales en predios productivos. El mandatario sostuvo que la propiedad privada no es un privilegio, sino un derecho constitucional esencial para el desarrollo del país, y advirtió que su vulneración destruye la confianza, espanta la inversión y profundiza la violencia.
“Quiero dejar muy en claro que en Bolivia se respeta la propiedad privada, se respeta la tierra legalmente adquirida y se respeta al productor que trabaja, invierte y genera empleo”, afirmó Paz. Asimismo, el jefe de Estado enfatizó en su discurso que no puede existir justicia social ni desarrollo económico si se destruye al que produce, una práctica que –dijo– se normalizó en las últimas décadas bajo un entramado de corrupción, coimas y protección política.
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Paz vinculó directamente los avasallamientos con estructuras criminales organizadas, que no solo despojan tierras y propiedades, sino que generan miedo, violencia y desplazamiento forzado de familias productoras y pequeños comerciantes. Para ilustrar el fenómeno, utilizó el ejemplo de una comerciante informal a la que, bajo amenaza, se le va quitando su espacio de trabajo hasta que lo pierde todo.
“Ve que, en su casa, no sólo le han quitado un cuarto, sino que han maltratado a sus hijos. Y le dicen, oiga, si usted se va a quejar otra vez, tal vez uno de sus hijos ya no esté acá. Es más, ahora quiero dos cuartos de su casa o de su vivienda. Siga trabajando, siga vendiendo, siga trabajando, siga vendiendo, pero ya dos cuartos de sus propiedades son míos. Va a llegar un día donde esos maleantes, esas esas organizaciones se quedan con la casa de la señora y al final le quitan”.

“Eso es exactamente lo que está pasando con hombres y mujeres que apuestan legalmente por producir en Bolivia: les van robando parcelas, les van robando espacios, y cuando van ante la autoridad no encuentran refugio”, denunció, para también reiterar el compromiso del Estado a hacer respetar los bienes de las personas naturales y jurídicas. “La propiedad privada no es un privilegio, es un derecho constitucional, una base esencial para el desarrollo, la inversión y la paz social”, subrayó.
El Presidente también hizo referencia directa a casos emblemáticos como Las Londras y señaló que estos hechos no solo humillaron a las víctimas, sino también a la prensa, a la Policía Boliviana y a las instituciones llamadas a proteger la legalidad. “Defender lo correcto hoy parece no ser correcto, porque la corrupción y la impunidad han distorsionado la convivencia entre bolivianos”, sostuvo.
Rodrigo Paz afirmó que su Gobierno iniciará un proceso de reordenamiento institucional, con el objetivo de garantizar que cualquier ciudadano que acuda al Estado encuentre protección y no complicidad con los agresores. “O defendemos la producción, la legalidad y la propiedad privada, o seremos presa de los últimos 20 o 30 años de desorden y corrupción”, advirtió.
Finalmente, aseguró que no habrá tolerancia frente a avasalladores, mafias ni estructuras corruptas, y ratificó que el Estado recuperará su rol de garante de derechos y seguridad jurídica. “La legalidad se defiende, o seremos presa de los últimos 20-30 años de la historia de Bolivia. Nos toca en este momento de este gobierno, junto a sus autoridades, cambiar el destino de la patria”, resaltó el jefe de Estado ante los representantes de las diferentes instituciones.