Con este amparo, Paredes no solo busca asegurar su participación en los comicios, sino que plantea una batalla jurídica de mayor alcance. Advirtió que el fallo del TSE sentará un precedente crítico para la democracia boliviana, pues normalizaría la idea de que solo los candidatos alineados con el poder pueden competir.
José Luis Paredes Sánchez, candidato a la Alcaldía de El Alto e hijo del exalcalde Pepe ‘Lucho’ Paredes, anunció la presentación de una acción de amparo constitucional ante el Tribunal Supremo Electoral, tras la inhabilitación del partido ADN que lo cobijaba. En una enérgica declaración, el aspirante denunció que esta decisión constituye una maniobra política para inhabilitarlo y silenciar su promesa de desmantelar la corrupción institucionalizada en la ciudad.
“Hemos sido vulnerados en nuestros derechos políticos y también nuestra democracia está empezando a ser vulnerada. Hay que entender que el espíritu de las normas, la naturaleza de estas normas, también contempla el tema del transfugio. Es muy importante tocar ese tema”, afirmó el candidato. Su defensa se centra en que, al no haber renunciado a una alianza que considera legalmente nula, se le debe permitir acceder a otra sigla para competir.
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El hijo del histórico líder alteño detalló el vacío legal en el que asegura encontrarse y explicó que la habilitación inicial y posterior inhabilitación de ADN lo dejan en un limbo del que no es responsable. Insistió en que su objetivo no es revivir una alianza cancelada, sino ejercer un derecho ciudadano básico.
“Nosotros no estamos pidiendo que se salvaguarde la alianza política. Estamos buscando un derecho político, democrático. Estamos buscando poder participar en las elecciones”, recalcó y añadió que varios partidos están dispuestos a darle su sigla por ser una “opción responsable”.
La denuncia de Paredes escaló a una acusación directa sobre el origen de lo que él percibe como una persecución. Afirmó que existe “miedo” en El Alto a su candidatura porque su plataforma amenaza intereses creados. “Hay ese miedo porque vamos a empezar a desmantelar la corrupción.
La corrupción se ha institucionalizado”, declaró y vinculó la inhabilitación partidaria con un intento de las élites políticas y económicas de mantener el statu quo y evitar que él se convierta en un “antecedente” peligroso para el sistema.
Con este amparo, Paredes no solo busca asegurar su participación en los comicios, sino que plantea una batalla jurídica de mayor alcance. Advirtió que el fallo del TSE sentará un precedente crítico para la democracia boliviana, pues normalizaría la idea de que solo los candidatos alineados con el poder pueden competir.
