El empresario remarcó que, además del análisis técnico, es necesario asumir decisiones responsables a corto y mediano plazo para garantizar el abastecimiento de carburantes con estándares adecuados de calidad.
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El presidente de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco), Jean Pierre Antelo, advirtió este martes que la presunta mala calidad del combustible que actualmente consume la población boliviana ha generado daños considerables tanto en el transporte público como en el privado, por lo que pidió a las autoridades realizar un análisis técnico serio para esclarecer las causas del problema y brindar certidumbre al país.
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«Es muy grave lo que está viviendo la población y todo el transporte público y privado. La calidad del combustible ha causado bastante daño. Esto merece un análisis técnico y una investigación por parte de las autoridades para determinar qué pasó, por qué llegó ese combustible que provocó daños y, a partir de ahora, darle certidumbre al país con un plan, no solo en la importación de hidrocarburos«, señaló Antelo.
El empresario remarcó que, además del análisis técnico, es necesario asumir decisiones responsables a corto y mediano plazo para garantizar el abastecimiento de carburantes con estándares adecuados de calidad. En ese marco, planteó la necesidad de impulsar leyes que faciliten la importación de combustibles, con el objetivo de diversificar proveedores, mejorar la calidad del producto y asegurar la continuidad del suministro en el mercado nacional.
Antelo también alertó que el problema del combustible se vincula con un desafío estructural de certidumbre energética. Recordó que el país depende en gran medida del gas para su generación energética y advirtió que, si se siguen postergando proyectos de exploración y desarrollo de nuevos pozos, Bolivia podría enfrentar una crisis de abastecimiento en los próximos años, con el riesgo de eventuales apagones.
El sector empresarial cruceño insistió en que la solución pasa por un abordaje técnico, normativo y de planificación de largo plazo, que permita garantizar combustibles de calidad y seguridad energética para la población y la actividad productiva del país. «Si seguimos demorando los proyectos de desarrollo de nuevos pozos petroleros o la reactivación de pozos maduros y no encontramos gas, Bolivia, que vive del gas, podría registrar los primeros apagones por falta de este recurso».