El viceministro Ernesto Justiniano confirmó el inicio oficial de esas tareas en Chimoré y advirtió que Bolivia podría haber alcanzado las 40.000 hectáreas de coca cultivadas, muy por encima del límite legal de 22.000.
eju.tv / Video: Poder, Medios y Miedos
El 5 de marzo comenzarán oficialmente las labores de erradicación de cultivos ilegales de coca en Bolivia, confirmó al programa Poder, Medios y Miedos, el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano Urenda, quien advirtió además que el país enfrenta un exceso crítico de cultivos de hoja de coca y un alto potencial de producción de cocaína, lo que obliga a reforzar las acciones estructurales contra el narcotráfico.
“El 5 de marzo empezamos la erradicación. Vamos a hacer el lanzamiento en Chimoré e invitaremos a autoridades nacionales e internacionales”, afirmó la autoridad, precisando que el inicio de las labores marca un punto de inflexión en la política antidroga de la actual gestión. “Estamos tratando de que esto empiece lo más pronto posible y hemos puesto esa fecha de lanzamiento como inicio de las acciones”, puntualizó la autoridad.
Justiniano explicó que Bolivia se encuentra muy por encima del límite legal de cultivos. “En 2024 teníamos alrededor de 34.000 hectáreas de coca, pero nuestros cálculos indican que, en junio o julio, cuando se presente el informe de 2025 de Naciones Unidas, podríamos estar llegando a 40.000 hectáreas”, señaló. El marco legal vigente autoriza 22.000 hectáreas, mientras que el consumo tradicional real se estimaba hace una década, cuando se promulgó la Ley 906 General de la Coca, en aproximadamente 14.700 hectáreas.
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La cifra muestra que el país tiene casi el triple de la coca que realmente necesita para el consumo legal, aspecto que fue refrendado por el viceministro, al vincular directamente este excedente con la expansión del narcotráfico. Según detalló, el país estaría alcanzando un potencial de producción de hasta 300 toneladas de cocaína por año. “Si en Bolivia se producen 300 toneladas de cocaína al año, el territorio se vuelve muy apetecido por los narcotraficantes”, afirmó.

Por ello, el Zar antidrogas reconoció que la interdicción, por sí sola, resulta insuficiente. “Duele decirlo, pero si hay diez fábricas, una se encuentra y nueve no; si hay diez avionetas, una se decomisa y nueve no”, explicó. En ese marco, la erradicación apunta a reducir la base productiva del narcotráfico. Para la presente gestión, el Viceministerio proyecta erradicar al menos 7.000 hectáreas. “Lo ideal sería llegar nuevamente a las 22.000 hectáreas legales, pero eso es un proceso progresivo”, puntualizó.
Justiniano subrayó que el foco estará puesto en el Trópico de Cochabamba, donde se concentra la mayor parte de la producción de cocaína ilegal del país. Indicó que, aunque el Chapare tiene un límite legal de 7.700 hectáreas, actualmente se estima que existen alrededor de 15.000, con una productividad hasta tres veces mayor que en los Yungas, debido a las condiciones climáticas y del suelo.
Justiniano remarcó que la erradicación irá acompañada de desarrollo alternativo y cooperación internacional, al destacar que ya hay un primer desembolso de 5,8 millones de dólares de la Unión Europea, destinado a proyectos productivos que permitan reducir la dependencia de la coca. “Esperamos que este año podamos consensuar y esperamos que los productores legales, incluso del Trópico de Cochabamba, entiendan que deben ser aliados para luchar contra el narcotráfico”, refirió.