La capacidad operativa desplegada permitió desarticular puntos de producción y distribución que afectan no solo la mercancía disponible, sino la base misma de la cadena del narcotráfico en la región. Con más de 270.000 dosis de droga fuera de circulación, el trabajo de inteligencia y patrullaje preventivo ratifica que el combate al narcotráfico requiere tanto de operaciones altamente coordinadas como de presión sistemática y sostenida.
eju.tv / Video: Bolivia Tv
La Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico (FELCN) asestó un duro golpe a las estructuras del crimen organizado en Cochabamba tras ejecutar cinco operativos estratégicos durante el 9 y 10 de febrero. El saldo de las intervenciones, desarrolladas en distintas zonas y horarios, incluye la aprehensión de 12 personas, el secuestro de más de 133 kilos de estupefacientes y una afectación económica calculada en 271.645 dólares, informó el director departamental de la institución, coronel Cristian Montaño.
«Hemos realizado cinco operativos, tenemos 12 personas aprehendidas, una persona arrestada, el secuestro de 4.450 gramos de clorhidrato de cocaína, el secuestro de 2.858 gramos de pasta base de cocaína, secuestro de 125.850 gramos de marihuana, la destrucción e incineración de dos fábricas de cocaína, secuestro de un inmueble, el secuestro de tres vehículos, secuestro de ocho celulares, tenemos una afectación aproximada de 271.645 dólares americanos y hemos podido sacar de circulación 21.924 dosis de cocaína y 251.700 dosis de marihuana», enfatizó Montaño.

El coronel explicó que los operativos respondieron a una estrategia diversificada con dispositivos estacionarios de control en trancas, además de procesos investigativos y de inteligencia, Agregó que la combinación de métodos permitió maximizar los resultados en un lapso de apenas 48 horas.
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La relevancia de estos operativos trasciende las cifras inmediatas. La anterior semana, el viceministro de Defensa Social, Ernesto Justiniano, explicó que si bien las organizaciones narcotraficantes pueden reemplazar rápidamente a los operadores de bajo nivel, no ocurre lo mismo con la infraestructura especializada, cuya reposición requiere tiempo, inversión, logística y control territorial. En ese marco, un reciente operativo de destrucción de dos fábricas de cocaína representa un daño estructural de mayor impacto que la sola incautación de droga o la captura de personas.
La capacidad operativa desplegada permitió desarticular puntos de producción y distribución que afectan no solo la mercancía disponible, sino la base misma de la cadena del narcotráfico en la región. Con más de 270.000 dosis de droga fuera de circulación, el trabajo de inteligencia y patrullaje preventivo ratifica que el combate al narcotráfico requiere tanto de operaciones altamente coordinadas como de presión sistemática y sostenida.