El viceministro Justiniano destaca avances con la Unión Europea, Naciones Unidas y Estados Unidos, y afirmó que no existen territorios liberados para el narcotráfico.
eju.tv / Video: Asuntos Centrales
La cooperación internacional se ha convertido en uno de los pilares centrales de la política antidroga del Gobierno de Rodrigo Paz Pereira, en un contexto de recomposición institucional y relanzamiento de alianzas estratégicas para enfrentar al narcotráfico, afirmó este viernes el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano Urenda, al realizar un balance de los primeros cien días de gestión.
Justiniano señaló que el país atraviesa una etapa de reconstrucción operativa tras recibir una Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) con severas limitaciones logísticas. “No teníamos gasolina para hacer operativos, tampoco aeronaves; recién después de las riadas pudimos contar con un helicóptero para hacer sobrevuelos y detectar pistas clandestinas”, explicó.
En este escenario, la cooperación externa fue clave. “Hemos avanzado mucho positivamente con la cooperación europea y con Naciones Unidas; presentamos el informe de monitoreo de cultivos de coca con total transparencia, mostrando datos que no se hacían públicos desde 2008”, afirmó. Según la autoridad, el 92% de la coca producida en el Chapare se dirige a mercados ilegales.
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El viceministro Justiniano confirmó además que Bolivia trabaja, junto a la Unión Europea, en la Política Antidrogas 2026-2030, que incorpora los ejes tradicionales de erradicación, interdicción, prevención y desarrollo alternativo, pero suma de manera explícita el componente de cooperación internacional y fortalecimiento institucional. “Hemos mostrado la coca que se va a los mercados ilegales, llámese probablemente y muy probablemente al tema de la producción de cocaína, un 92% de la coca de Chapare se va justamente a los mercados ilegales”, refirió.
“También hemos trabajado en el tema de la cooperación internacional que vendría a ser un eje más y el tema del reportamiento institucional de todo lo que sea digamos en el ámbito de seguridad, llámese FELCN, fiscalía, el sistema judicial, desde el punto de vista de buscar una cooperación para que todo esto esté mejorando día a día y nos permita impactar en la lucha contra el narcotráfico. Ese es un poco el balance”, afirmó.

Respecto a Estados Unidos, Justiniano indicó que la voluntad política ya fue expresada y que esta relación se basará en la cooperación con respeto a la soberanía del país. “Bienvenida la DEA; vamos a trabajar con ellos y definir cómo hacerlo de manera políticamente correcta”, sostuvo, pero precisó que ya existen tareas conjuntas: “ya estamos recibiendo, ya estamos intercambiando información, ya estamos recibiendo capacitación en algunos programas específicos con el apoyo de Estados Unidos”.
Añadió que “hemos hecho también un trabajo con Estados Unidos, no se olviden que hace cuatro semanas atrás más o menos, lo informamos también, hubo una delegación importante de Estados Unidos, que estuvo en Bolivia en las diferentes unidades de la FELCN, viendo justamente cuáles eran lo que necesitaba cada oficina, me refiero a canes, me refiero a sustancias químicas, inteligencia, cada una de las 8 a 12 unidades que puede tener en este caso la FELCN”, puntualizó
Uno de los avances más relevantes es la aplicación de estudios de confiabilidad a 250 efectivos de la FELCN. “Nuestra gente en puestos sensibles debe volver a ser confiable ante sus pares de otros países; Bolivia necesita recuperar credibilidad en las mesas regionales de seguridad”, remarcó. “Y cuando me refiero a confiable es a quién es una persona que no ha estado comprometida o no ha hecho la vista gorda con temas de corrupción o de narcotráfico”, apuntó.
Justiniano también fue enfático al señalar que no existen zonas liberadas dentro del territorio nacional. “El presidente dejó un mensaje claro: no hay territorio donde el Estado no ejerza su política contra el narcotráfico”, dijo, al recordar la destrucción de megalaboratorios y pistas clandestinas en el trópico de Cochabamba.
Finalmente, sostuvo que la cooperación internacional ya está generando impacto concreto y que el país cuenta hoy con un plan estratégico claro para enfrentar redes criminales transnacionales. “Sabemos qué necesitamos y con quiénes debemos trabajar; la lucha contra el narcotráfico hoy es una política de Estado”, concluyó.