El ministro también señaló que la producción de GLP desde refinerías es una alternativa más inmediata, ya que solo requiere el procesamiento del crudo importado, a diferencia de la producción desde campos hidrocarburíferos, que demanda mayores inversiones y tiempo para incrementar la producción de gas natural.
eju.tv / Video: Radio Erbol
El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, descartó este martes que Bolivia deba importar Gas Licuado de Petróleo (GLP) en el corto plazo y aseguró que la producción nacional está garantizada al menos hasta fin de año, siempre que se refuercen los controles contra el contrabando y se apliquen nuevas medidas para regular la demanda.
La autoridad explicó que el incremento en el consumo de GLP no responde a una caída en la producción, sino al desplazamiento de redes de contrabando, que luego de levantar el subsidio del diésel, se dio un fin al tráfico ilegal de este carburante y migraron hacia el comercio ilícito de este carburante.
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«Al desmantelar el contrabando ilícito de diésel, toda esta gente vinculada a actividades ilegales se fue al contrabando de GLP. Entonces, la demanda de GLP se incrementó y, al momento, la producción doméstica puede aguantar esta demanda. Un primer elemento es controlar que el GLP no salga del país por las fronteras. Estamos evaluando la implementación de soluciones tecnológicas en las garrafas, por ejemplo, mecanismos que impidan que una garrafa funcione en Perú. Un tercer elemento es que estamos elaborando la normativa para importar petróleo crudo, lo que permitirá incrementar la producción nacional de gasolina, diésel y otros derivados, entre ellos el GLP», indicó la autoridad.
Asimismo, entre otras soluciones que evalúa el Gobierno, Medinaceli mencionó la implementación de mecanismos tecnológicos en las garrafas, que impidan su uso fuera del territorio nacional, además del fortalecimiento de los operativos de control en zonas fronterizas.
El ministro también señaló que la producción de GLP desde refinerías es una alternativa más inmediata, ya que solo requiere el procesamiento del crudo importado, a diferencia de la producción desde campos hidrocarburíferos, que demanda mayores inversiones y tiempo para incrementar la producción de gas natural.
En días pasados, el exministro de Hidrocarburos Álvaro Ríos, advirtió que Bolivia debería prepararse para importar GLP. Según datos de su consultora, el país requeriría este año un promedio de 80 toneladas métricas diarias de GLP importado, volumen que podría duplicarse en 2025.
Ríos atribuyó esta situación a la baja producción de líquidos y alertó que el GLP importado volvería a salir por las fronteras, calificando el escenario como “un absurdo económico para el país”.
No obstante, Medinacelli reiteró que no está prevista la importación de GLP en el corto plazo y que el abastecimiento interno dependerá del éxito de las medidas de control y de la reorganización del sector hidrocarburífero. «Si controlamos la demanda y el contrabando, la producción nacional puede sostenerse sin problemas», concluyó.