Mortalidad materna: Bolivia enfrenta una crisis evitable marcada por la inequidad y fallas en el sistema de Salud


UNFPA alerta que el país registra una de las tasas más altas de la región y exhorta a tomar decisiones estructurales para cerrar brechas de acceso, calidad y oportunidad en salud.

Infografía: UNFPA

eju.tv



Bolivia mantiene una de las tasas más elevadas de mortalidad materna en América Latina, con 146 muertes por cada 100.000 nacidos vivos, una realidad que responde menos a causas médicas inevitables y más a inequidades sociales, demoras en la atención y fallas del sistema de salud, advirtió el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) durante la presentación del informe Hilos de vida rotos: desafíos de la mortalidad materna en Bolivia, realizada la noche del martes en la ciudad de La Paz

Durante su exposición, el representante de UNFPA en Bolivia, Pablo Salazar Canelos, sostuvo que la mortalidad materna constituye ‘una expresión directa de la injusticia social’, al evidenciar profundas brechas entre áreas urbanas y rurales, limitaciones en infraestructura, carencias de personal capacitado y barreras económicas y aquellas que son profundizadas por las normas sociales de género que retrasan el acceso oportuno a los servicios de salud.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

El informe identifica como principales causas de muerte materna a las hemorragias obstétricas y la preclamsia severa, ambas altamente prevenibles con controles prenatales de calidad, atención oportuna de emergencias y sistemas efectivos de referencia y contrarreferencia. Sin embargo, los datos revelan que, aunque el 82% de las mujeres que tuvo parto institucional realizó al menos cuatro controles prenatales, ello no garantiza una atención adecuada ni la detección temprana de riesgos

Salazar Canelos del UNFPA advierte que el problema se agrava por la denominada ‘cadena de las tres demoras’, vale decir, la tardía identificación de señales de peligro y decisión de buscar ayuda; las dificultades para llegar a un establecimiento de salud, especialmente en zonas rurales; y las fallas en la provisión de atención adecuada y de calidad dentro del sistema sanitario.

El representante saliente de UNFPA, Pablo Salazar Canelos. Foto: UNFPA

Según el estudio, el 41% de las mujeres que buscó atención enfrentó problemas dentro del propio servicio de salud, desde trato deficiente hasta falta de insumos y personal especializado

El documento también subraya que Bolivia ocupa el tercer lugar en mortalidad materna en la región, solo por detrás de Haití y Venezuela, lo que refuerza la urgencia de actualizar la medición postcensal de la mortalidad materna y fortalecer los sistemas de vigilancia epidemiológica para que cada muerte sea investigada y genere acciones correctivas, desde la evidencia.

Como línea de acción prioritaria, UNFPA plantea retomar y fortalecer el Plan de Parto Seguro, mejorar la calidad de los controles prenatales, garantizar servicios de emergencia obstétrica y neonatal con capacidad resolutiva, y avanzar hacia un abordaje multisectorial que incluya la lucha contra la violencia basada en género y la promoción de la autonomía corporal de las mujeres

“El país no enfrenta un problema técnico aislado, sino un desafío estructural que exige decisiones políticas sostenidas”, remarcó Salazar Canelos, al advertir que ninguna muerte materna evitable puede ser normalizada en un Estado que se plantea garantizar derechos y reducir desigualdades.