Jauregui ha sostenido reuniones con el sector empresarial en el departamento de Chuquisaca, en lo que constituye el inicio de un diálogo que busca articular esfuerzos para rescatar las plantas industriales construidas con millonarias inversiones públicas pero que, por mala gestión, no logran los niveles de producción esperados.
eju.tv / Video: Radio FIdes
Del despilfarro a la asociación público-privada. El viceministro de Políticas de Industrialización, Gustavo Jáuregui, reconoció hoy (27) que el Estado es un mal administrador de empresas y solicitó formalmente el apoyo del sector privado para dar viabilidad a las numerosas plantas industriales deficitarias que hoy operan muy por debajo de su capacidad instalada. La autoridad sostuvo que la nueva política gubernamental apunta a generar complejos industriales con participación público-privada y comunitaria, por lo que dejan atrás la visión estatista que no ha dado resultados.
«Como lo mencioné, hemos heredado en el caso de mi viceministerio, 103 plantas industriales de diferentes sectores y rubros, 57 en operación, 47 todavía en construcción o implementación. Lo que tenemos que hacer de manera responsable como autoridades hoy es darle viabilidad a todas estas plantas industriales. Para ello, queremos generar complejos industriales con los diferentes actores, no solamente públicos, sino también privados y comunitarios, que nos permitan desarrollar de manera adecuada y complementar esta capacidad instalada en la producción de las diferentes regiones», enfatizó la autoridad en conferencia de prensa desde Chuquisaca.

El viceministro fue directo al señalar las deficiencias de la gestión estatal porque la mayoría de las fábricas trabajan en “su mínima capacidad productiva”, razón por la que se busca darles “viabilidad a futuro”.
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“Sabemos que el Estado no es un buen administrador de empresas y esa competencia que se le ha generado al sector privado, por supuesto, va a quedar atrás», afirmó Jáuregui, en referencia a las empresas estatales heredadas de gobiernos del MAS y en una autocrítica poco común en la administración pública. La autoridad aseguró que hoy existe «una política de puertas abiertas y de fomento a la actividad privada en general y de los diferentes sectores a nivel nacional».
Por último, esta autoridad de Estado ha sostenido reuniones con el sector empresarial en el departamento de Chuquisaca, en lo que constituye el inicio de un diálogo que busca articular esfuerzos para rescatar las plantas industriales construidas con millonarias inversiones públicas pero que, por mala gestión, no logran los niveles de producción esperados.
La propuesta de alianzas público-privadas se presenta como el nuevo rumbo para industrializar el país, después de años de un modelo que, según el propio viceministro, demostró su inviabilidad.