Aunque el objetivo del encuentro de este sábado, organizado por Donald Trump, es trazar planes contra la migración ilegal y las bandas criminales y terroristas, la misión boliviana además busca impulsar acuerdos en materia económica

Por: eju.tv
El presidente Rodrigo Paz cumplirá este sábado una intensa agenda que tiene como foco la reunión con el líder de Estados Unidos, Donald Trump, que se ha denominado «Escudo de las Américas».
Aunque el objetivo del encuentro, que reúne a mandatarios aliados en la región, es trazar planes contra la migración ilegal y las bandas criminales y terroristas, la delegación boliviana además busca impulsar acuerdos en materia económica.
Así lo ha hecho conocer Paz horas antes de su viaje tras anunciar que en Estados Unidos buscará «apertura para el comercio; apertura para la economía; apertura para los bolivianos y bolivianas, para tener una mejor perspectiva desde la economía”.
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La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, informó que Trump “dialogará con los líderes de estos países, quienes han formado una coalición histórica para trabajar juntos y abordar la migración ilegal y masiva, así como la amenaza de bandas criminales, narcotraficantes y terroristas”.
En ese marco, Bolivia proyecta establecer un acuerdo comercial con Estados Unidos, con el objetivo de obtener preferencias arancelarias que permitan el ingreso de productos bolivianos al mercado estadounidense con beneficios como el que se planteó con la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas y Erradicación de la Droga (ATPDEA), un programa de preferencias comerciales que beneficiaba a Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú.
En ese marco, la reunión de Paz con Trump se constituye en una reunión histórica que abre el camino para el restablecimiento de relaciones diplomáticas plenas, afectadas desde 2008, cuando el Gobierno del entonces presidente Evo Morales expulsó al embajador estadounidense Philip Goldberg.
Gestiones
El canciller de Bolivia, Fernando Aramayo, indicó que las gestiones se desarrollan en el marco de la nueva política exterior impulsada por el gobierno del presidente Paz.
«Estamos trabajando en otros mecanismos que nos permitan tener preferencias arancelarias y generar un acuerdo comercial, naturalmente lo necesitamos», afirmó en una entrevista con Erbol.
Aramayo recordó que Bolivia se benefició en el pasado con la ley ATPDA, un programa estadounidense que otorgaba beneficios arancelarios a exportaciones libres de impuestos, principalmente textiles y manufacturas, como compensación por la lucha contra el narcotráfico, pero que fue suspendido durante el gobierno de Morales.
«Necesitamos para nuestro país, para redinamizar nuestra industria, naturalmente un acuerdo comercial con uno de los mercados más importantes del planeta, como es el norteamericano», destacó el jefe de la diplomacia boliviana, quien estimó que en seis meses se puede alcanzar un «contenido trabajado».
El canciller precisó que el proceso requiere consultas con sectores nacionales y debe articularse con los bloques regionales, como el Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Comunidad Andina, para avanzar en las negociaciones.