La posición de la Cancillería se da luego de que la madrugada de este viernes se ejecutó un operativo para capturar al narcotraficante uruguayo.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia afirmó este viernes que el país actuó en estricto cumplimiento de sus obligaciones internacionales tras la captura y posterior expulsión del narcotraficante uruguayo Sebastián Enrique Marset Cabrera, investigado por su presunta participación en redes internacionales de narcotráfico y criminalidad organizada.
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Mediante un comunicado, la Cancillería señaló que la actuación de Bolivia se realizó con la firmeza que exige la ley y en el marco de los procedimientos legales vigentes, lo que derivó en la expulsión del ciudadano uruguayo del territorio nacional, garantizando plenamente su vida e integridad física y cumpliendo con los protocolos migratorios correspondientes.
«Bolivia actuó con la firmeza que exige la ley y en estricto cumplimiento de sus obligaciones internacionales. En ese marco, el ciudadano Sebastián Enrique Marset Cabrera fue expulsado del territorio nacional conforme a los procedimientos legales vigentes, garantizando plenamente su vida e integridad física y cumpliendo con los protocolos migratorios correspondientes», señala el pronunciamiento oficial.
La posición de la Cancillería se da luego de que la madrugada de este viernes se ejecutó un operativo para capturar al narcotraficante uruguayo. Al respecto, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, confirmó que Sebastián Marset fue capturado por unidades de la Policía Boliviana en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra aproximadamente a las 3:00 de la madrugada.
Tras su aprehensión, el ciudadano uruguayo fue expulsado a Estados Unidos en cumplimiento de una orden internacional de aprehensión y una alerta roja de Interpol. La autoridad explicó que el operativo fue resultado de varias semanas de trabajo de inteligencia, seguimiento e investigación desarrollados por unidades especializadas de la Policía Boliviana. Asimismo, aclaró que la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) no participó en la captura, y que limitó su presencia únicamente al momento del traslado del detenido.
En su pronunciamiento, la Cancillería boliviana también reafirmó el compromiso del país con la cooperación internacional en materia de seguridad y justicia, así como con la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, destacando que este tipo de acciones contribuyen a la estabilidad y seguridad de la región.

