El empresario y político Samuel Doria Medina cuestionó a YPFB por atribuir la crisis del sector a gestiones anteriores y alertó que, si no se toman decisiones inmediatas, Bolivia podría enfrentar falta de gas y un fuerte impacto en el costo de la electricidad.
eju.tv / Video: El Periódico
El empresario y líder político Samuel Doria Medina pidió este viernes, poco después de arribar a la ciudad de Tarija, aprobar con urgencia una nueva ley de hidrocarburos y advirtió que Bolivia enfrenta el riesgo de quedarse sin gas si no se adoptan decisiones inmediatas para reactivar el sector energético; por ello, pidió al gobierno enfocarse en dar una solución estructural al problema.
Doria Medina cuestionó también a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) por atribuir la situación actual del sector a administraciones anteriores y exhortó a concentrar esfuerzos en soluciones estructurales. “Esperemos que YPFB ya pues se siente sobre el potro, ya no se le puede echar la culpa al otro gobierno, hay que resolver todos los temas”, afirmó.
El empresario sostuvo que la crisis de los hidrocarburos se ha convertido en el principal desafío económico del país y pidió priorizar la aprobación de una nueva normativa que permita reactivar la inversión y la producción de gas. “Para mí el tema más importante que tiene que resolver el gobierno y el país es el tema de los hidrocarburos. Si no aprobamos rápidamente la ley de hidrocarburos, en el mes de marzo, espero, estamos en riesgo de que se acabe el gas”, advirtió.
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Doria Medina señaló que el gas natural sigue siendo la base del sistema energético boliviano y que una eventual caída en la producción tendría consecuencias directas sobre la generación eléctrica y el costo de la energía. “Como todos sabemos, la generación de energía eléctrica en el país es fundamentalmente con gas. Siete de cada diez focos se generan con gas”, afirmó. En ese sentido, alertó que, si Bolivia se ve obligada a importar gas, los precios de la electricidad podrían incrementarse de manera significativa.
“Si se acaba el gas vamos a tener que importar gas y la electricidad podría subir varias veces”, puntualizó el empresario para luego comparar la situación actual con una emergencia económica que requiere decisiones estratégicas de largo plazo. “El déficit fiscal y el tema de los subsidios era como un incendio en la casa, que se lo ha pagado. Pero si no se resuelve el tema del gas, se puede derrumbar la casa desde el punto de vista económico”, explicó.
Aclaró que el país no enfrentaría necesariamente un colapso institucional, pero sí un impacto severo en la economía nacional. “El país no se derrumba, pero la economía se puede derrumbar. Imagínese que tengamos que importar gas y aumentar precios de energía”, añadió. El empresario reiteró que el debate sobre hidrocarburos debe convertirse en prioridad nacional, ya que el futuro energético del país y la estabilidad económica dependen de la capacidad de Bolivia para sostener su producción de gas en los próximos años.