Siñani explicó la lógica económica detrás del rechazo masivo, que prioriza la agilidad comercial sobre la seguridad monetaria que se basa en la lógica de que ellos perderían una venta al revisar el billete de forma digital.
eju.tv /Video: Cadena A
El costo oculto de la «solución digital». Los gremiales de El Alto emitieron un contundente rechazo a recibir billetes de la Serie B en las denominaciones de 10, 20 y 50 bolivianos y descartaron tajantemente el uso de aplicaciones móviles para verificar su validez, pese a las recomendaciones gubernamentales. El dirigente Toño Siñani advirtió que en los puestos de venta de la calle «no hay tiempo» para realizar ese tipo de procedimientos técnicos, y que la decisión de no aceptar estos cortes es definitiva en la urbe alteña.
«En la ciudad del Alto, la mayoría son gremiales de 40 años para arriba porque no tienen estudio, no han salido bachiller, porque se han puesto a trabajar, porque el papá y la mamá no nos daban plata, no podíamos estudiar. Ahora nos dicen que vayamos a verificar. No hay tiempo», enfatizó el dirigente y reflejó la brecha digital y educativa que imposibilita cumplir con las exigencias gubernamentales de verificación electrónica.
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El líder gremial fue enfático al señalar que la medida es irrevocable y que no cederán ante las presiones oficiales. «No recibimos el billete de la serie B de 50, de 20 y de 10 bolivianos. Así este Gobierno mank’agasto nos diga que revisemos con celular la serie y los códigos. No hay tiempo», exclamó indignado.
Siñani explicó la lógica económica detrás del rechazo masivo, que prioriza la agilidad comercial sobre la seguridad monetaria que se basa en la lógica de que ellos perderían una venta al revisar el billete de forma digital.
«Perderíamos nuestra economía, perderíamos nuestro capital, nuestra ganancia. Por eso, estamos decididos en no recibir el billete de la serie B en El Alto», argumentó y evidenció cómo la necesidad de rapidez en las transacciones callejeras choca con las medidas de control implementadas desde el Banco Central de Bolivia (BCB).
El conflicto se originó tras el accidente aéreo del pasado viernes en El Alto, cuando el BCB inhabilitó la circulación de billetes de Bs 10, 20 y 50 de la Serie B que eran transportados por el avión Hércules C-130 siniestrado. Ante el temor de recibir billetes robados sin valor legal, la población comenzó a rechazar estos cortes, lo que generó una crisis de confianza que el Gobierno intentó resolver mediante la creación de aplicaciones de verificación.
El BCB activó el martes la app «Billetes de Bolivia», que no requiere conexión a internet, y habilitó un verificador web en su portal oficial. Sin embargo, las explicaciones técnicas del ente emisor no logran calmar la desconfianza en las calles y la velocidad es esencial para la supervivencia económica diaria.
