Guerra en el Golfo puede impactar en Bolivia y la región con energía más cara y cambios geopolíticos


El analista político Guillermo Bretel advierte que el conflicto entre Estados Unidos e Irán ya está elevando los precios del petróleo y podría afectar las economías de varios países, incluida Bolivia, a través del encarecimiento de la energía y cambios en las relaciones geopolíticas globales.

eju.tv / Video: LHP

La escalada militar en el Golfo Pérsico entre Estados Unidos, Israel e Irán podría tener efectos económicos y geopolíticos indirectos en Bolivia y América Latina, principalmente a través del aumento del precio del petróleo y de la reconfiguración de las relaciones internacionales en un planeta que vuelve a organizarse en nuevas esferas de influencia, advirtió el analista político Guillermo Bretel en el programa la Hora Pico de eju.tv, que se transmite por Radio Oriental de Santa Cruz de la Sierra.



Aunque el conflicto se desarrolla a miles de kilómetros de Sudamérica, Bretel explicó que sus efectos ya comienzan a sentirse en los mercados internacionales, especialmente en el sector energético. El analista señaló que el precio del petróleo se ha incrementado debido a la tensión en el Estrecho de Hormuz, uno de los principales corredores energéticos del planeta. “Gran parte del petróleo del Golfo Pérsico pasa por ese estrecho. Si se interrumpe el flujo de crudo, disminuye la oferta global y el precio sube”, explicó.

Este aumento impacta de forma directa en las economías que dependen de los combustibles fósiles, tanto para la generación de energía como para el transporte y la producción industrial. En el caso de Bolivia, el efecto podría reflejarse principalmente en los costos energéticos y en las cadenas de suministro vinculadas al petróleo y al gas natural. “El aumento del petróleo afecta toda la cadena de suministro de la energía y también otros bienes que dependen de esa energía”, sostuvo Bretel.

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Además del impacto económico, el analista señaló que el conflicto podría acelerar un cambio en el orden geopolítico global, caracterizado por el retorno de las esferas de influencia entre grandes potencias. Según explicó, actualmente se observa una creciente rivalidad estratégica entre Estados Unidos y China que, al parecer, redefinirá las alianzas internacionales. “Estamos entrando nuevamente en una era en la que las esferas de influencia vuelven a cobrar fuerza”, afirmó.

En ese contexto, Bretel indicó que Estados Unidos busca reforzar su presencia en América Latina, mientras China continúa con la expansión de su influencia económica en Asia, África y parte de la región mediante proyectos de infraestructura y comercio. Para países como Bolivia, este escenario puede representar tanto riesgos como oportunidades. “El desafío para los países de la región es tener suficiente inteligencia política para aprovechar las oportunidades que surgen en momentos de crisis”, señaló.

Guillermo Bretel con Jorge Robles y María Belén Mendivil

Esto puede traducirse, según el experto, en la posibilidad de fortalecer exportaciones, ofrecer recursos naturales o consolidar relaciones estratégicas con distintas potencias; sin embargo, Bretel descartó que el conflicto tenga un impacto militar directo en Sudamérica. “Ningún país de la región tiene interés en involucrarse en un conflicto que ocurre a miles de kilómetros”, afirmó.

No obstante, indicó que los efectos políticos podrían manifestarse eventualmente en votaciones y posicionamientos diplomáticos en organismos internacionales si el conflicto llega a debatirse en instancias multilaterales. Mientras tanto, el impacto más inmediato seguirá siendo económico. “Lo que estamos viendo ahora es un conflicto que eleva los precios de la energía y altera la dinámica geopolítica global”, subrayó Bretel.