Según el gremio, el Gobierno debía aprobar la norma a finales del mes de febrero.
Obreros en un construcción. Foto: La Razón
Por eju.tv / La Paz
La Sociedad de Ingenieros de Bolivia (SIB) se declaró en estado de emergencia porque el Gobierno nacional aún no cumple con la aprobación de un decreto supremo que ajustará los precios de las obras de construcción y amenazó con llamar a un encuentro con el fin de determinar medidas de presión.
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De acuerdo con el gremio, entre enero y febrero de este año se reunieron con representantes del Gobierno y la Cámara Boliviana de la Construcción (Caboco) con el fin de realizar una revisión técnica y legal del proyecto de Decreto Supremo de Reactivación Económica del Sector de la Construcción.
La propuesta establece mecanismos operativos para el ajuste de precios ante la escalada de costos en materiales, maquinaria y equipo.
El ente define a la norma como una “herramienta indispensable para preservar el equilibrio económico de los contratos de obra y proyectos ‘llave en mano’ suscritos con el Estado, garantizando así la continuidad de la infraestructura nacional”.
Según la SIB, resultados de las conversiones con el Gobierno se firmó un convenio y se estableció el compromiso “firme de que el Decreto Supremo sería promulgado hasta finales del mes de febrero de 2026”.
“Habiendo transcurrido dicho plazo y encontrándonos en el mes de marzo sin una respuesta oficial, denunciamos el incumplimiento por parte del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, cuya demora pone en riesgo la solvencia de las empresas y la estabilidad laboral de miles de profesionales y trabajadores del sector”, denunció la SIB.
Por ello, ante la falta de “seriedad en el cumplimiento de los plazos acordados”, la Sociedad de Ingenieros de Bolivia se declaró en estado de emergencia nacional y exigió al Gobierno la inmediata promulgación del decreto supremo.
Advirtió que de “persistir el silencio administrativo, se convocarán a instancias superiores de decisión del gremio para determinar medidas de presión en defensa de la ingeniería boliviana”.
Desde el SIB se enfatizó que el “desarrollo técnico del país no puede quedar paralizado por la burocracia ni la falta de voluntad política”.
