Según explicó, la mayoría de los procesos laborales, el 98%, corresponden a gestiones anteriores y están vinculados principalmente al pago del bono frontera, un beneficio del 20% adicional al salario para trabajadores en zonas fronterizas.
eju.tv / Video: Radio Fides
La alcaldesa de Cobija, Ana Lucía Reis, aseguró este lunes que el municipio atraviesa una situación financiera «insostenible», marcada por la reducción drástica de ingresos y una millonaria carga de procesos laborales heredados de gestiones anteriores, en el que dijo que exconcejales y hasta funcionarios de la comuna cobijeña, que por ser región fronteriza existe la Ley del Bono Frontera, que establece un pago adicional del 20% sobre el salario, que desde el año 2.000 se viene acumulando los pagos pendientes.
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«El municipio de Cobija no cuenta con recursos para inversión; tenemos cero recursos de inversión y mucha deuda. Nuestro Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) ha caído un 80%. Hoy recibimos alrededor de 2 millones de bolivianos por IDH. Nuestra coparticipación es de aproximadamente 1,8 millones. Los recursos propios representan cerca del 25%, y en total apenas llegamos a 10 o 12 millones de bolivianos al año», detalló Reis, quien el jueves pasado fue aprehendida en el Aeropuerto Capitán Aníbal Arab Fadul, cuando retornaba de La Paz, y trasladada bajo custodia policial al penal de Villa Busch. La alcaldesa enfrenta acusaciones por el presunto incumplimiento de pagos de beneficios sociales y sueldos a exfuncionarios municipales.
Citó que desde el 2000 en adelante se viene acumulando procesos laborales de funcionarios y exautoridades, como concejales, que reclaman ese beneficio. Por ejemplo, cada concejal de gestiones pasadas reclama montos que rondan entre 180 y 190 mil bolivianos. Y no solo autoridades, sino también funcionarios que piden su bono frontera acumulado de uno, 10 o incluso 15 años.
Según explicó, la mayoría de los procesos laborales, el 98%, corresponden a gestiones anteriores y están vinculados principalmente al pago del bono frontera, un beneficio del 20% adicional al salario para trabajadores en zonas fronterizas.
Deudas millonarias y caída de ingresos
La autoridad detalló que el municipio arrastra deudas acumuladas desde 2015 hasta 2021, periodo en el que, según indicó, prácticamente no se cancelaron obligaciones por servicios básicos como energía eléctrica. Solo en este concepto, la deuda supera los 24 millones de bolivianos. En ese sentido, mencionó que la deuda global del municipio ronda los 240 millones de bolivianos; mientras que los ingresos mensuales no llegan ni a 4 millones. «Es casi imposible cubrir tantas obligaciones».
«Cómo le digo, el 98% corresponde a gestiones anteriores. Y lo mismo heredará la siguiente autoridad: no las órdenes de aprehensión, sino las deudas y un municipio sin recursos para invertir. Me da mucha pena, porque hemos pasado la gestión prácticamente escondiéndonos, sin poder participar en actos importantes como el aniversario de Cobija, el aniversario de Pando, el 6 de agosto y otros eventos públicos, porque corría el riesgo de ser detenida. Incluso las sesiones de Concejo debían realizarse de manera virtual por este peligro», relató la autoridad edil.