Madre de cadete fallecido denuncia que su hijo identificó a sus agresores antes de ser entubado y critica inacción de la Fiscalía


María Luisa Valencia insiste en que su hijo fue víctima de violencia y que la verdad debe salir a la luz.

eju.tv / Video: DTV

La madre de Pablo Reboso Valencia, el cadete de la Academia Nacional de Policías (Anapol) que falleció el pasado fin de semana, denunció que su hijo, antes de ser conectado a un respirador, le reveló los nombres de sus agresores dentro de la institución. María Luisa Valencia exigió a la Fiscalía que actúe con celeridad y cuestionó la pasividad de los fiscales a los cuales ya entregó los nombres.



“Mi angelito, a mi Pablito, a mi hijo amado, que me lo han destrozado la vida. Me lo han matado sin dejar huella ni salto. Pido a toda Bolivia que me apoye, porque quiero justicia. Tengo nombres porque mi hijo me ha comentado antes de que lo entubaran. Me lo han lastimado de la peor manera, mi hijo. Los alumnos de cuarto año”, reveló entre lágrimas la madre.

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Además de la inacción fiscal, Valencia denunció que recibió amenazas por parte de la propia institución. “De la Anapol me han mandado agentes de inteligencia a perseguirme. ¿Con qué propósito? De silenciarme, callarme. Ya nadie me va a callar, porque ya no tengo nada que perder. Me han arrancado mi corazón en vida. Pido a toda la gente que me apoye. Quiero justicia para mi hijito. Quiero justicia para que no se quede así en la nada”, exclamó la madre, visiblemente indignada. El cuerpo del cadete fue trasladado a la ciudad de Oruro, donde recibió cristiana sepultura.

Horas antes, el director de la Anapol, Humberto Cerruto, había ofrecido una versión oficial distinta. Según Cerruto, Pablo Reboso Valencia perdió la vida por un shock séptico y fallas múltiples en los órganos provocadas por una neumonía.

En la autopsia participaron cuatro forenses, uno de ellos en representación de la familia, quienes confirmaron las causas del deceso. El Ministerio Público tomó muestras del cuerpo para análisis en un laboratorio particular y otro especializado, con el fin de despejar cualquier duda sobre el origen de la muerte.

Pese a las declaraciones de la institución, María Luisa Valencia insiste en que su hijo fue víctima de violencia y que la verdad debe salir a la luz.

“Yo le he entregado con mucha vida al coronel. Me ha dicho que no me preocupe, que esté en buenas manos y mire cómo me han entregado”, lamentó la madre, en un llamado desesperado a las autoridades para que no dejen impune lo que considera un crimen.