El viceministro de Defensa Social, Ernesto Justiniano, alertó sobre una nueva modalidad detectada en Bolivia vinculada a marihuana concentrada que habría ingresado desde Estados Unidos y estaría destinada a mercados brasileños.

eju.tv / Video: DTV
El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, advirtió este miércoles que la marihuana concentrada detectada recientemente en Bolivia podría formar parte de una ruta internacional del narcotráfico cuyo destino final sería la República Federativa de Brasil, en un escenario que, según explicó, introduce nuevas dinámicas en el tráfico de drogas en la región.
Durante una entrevista con El Deber Radio, la autoridad explicó que esta sustancia corresponde a una variante de marihuana con alta concentración, conocida en algunos países como hachís o marihuana líquida, y que su presencia fue detectada inicialmente tras hallazgos en un galpón propiedad de un juez que ahora cumple detención preventiva y en el Aeropuerto Internacional Viru Viru, en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.
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“Esta es una modalidad nueva para Bolivia. Es una marihuana que llega justamente de Estados Unidos”, afirmó Justiniano al referirse a las primeras investigaciones realizadas por las autoridades antidroga.
El viceministro indicó que información compartida por autoridades de Uruguay en reuniones bilaterales sostenidas en el marco del Comité Latinoamericano de Seguridad Interior sugiere que esta sustancia circula en la región desde hace más de un año y que parte de los cargamentos detectados en Bolivia estarían destinados al mercado brasileño. “Nos comentaban que esta marihuana estaba llegando justamente para ser reenviada al Brasil”, explicó.
Según datos transmitidos por autoridades uruguayas, el valor de esta droga en ciudades brasileñas puede alcanzar precios comparables a los de la cocaína. “Los informes que ellos tienen es que el precio en São Paulo es similar al de la cocaína, aproximadamente entre 10.000 y 15.000 dólares el kilo”, detalló la autoridad antidrogas.
Justiniano señaló que el hallazgo inicial sorprendió a las autoridades bolivianas porque representaba un flujo inverso al patrón tradicional del narcotráfico en el país. “Cuando recibimos la noticia fue algo que nos pareció inaudito, como mucha gente, que venga marihuana de Estados Unidos”, afirmó.

A partir de ese caso, las investigaciones comenzaron a ampliarse con información regional y con operativos internos que permitieron detectar indicios adicionales de esta sustancia. El viceministro explicó que en recientes intervenciones en el norte de Potosí se encontraron plantaciones de marihuana y un laboratorio artesanal donde también se identificaron rastros del denominado hachís. “Esto activa alarmas en el sentido de que ya no sería solamente un tema de importación, sino también de producción”, señaló.
La autoridad aclaró que las investigaciones sobre los responsables del envío detectado en Viru Viru se encuentran actualmente bajo jurisdicción del Ministerio Público y en coordinación con autoridades internacionales. “Esto ya está en el carril judicial”, afirmó.
Justiniano subrayó además que las redes del narcotráfico suelen utilizar intermediarios fácilmente reemplazables en sus cadenas logísticas, por lo que las políticas antidroga buscan afectar principalmente la infraestructura y la economía de estas organizaciones. “Las personas son rápidamente reemplazables, pero destruir la infraestructura y la economía del narcotráfico es mucho más difícil de recuperar”, subrayó.