«El destino marcado significa ahora poner todo el esfuerzo para sacar a la patria adelante», manifestó este lunes el hijo del exmandatario Jaime Paz Zamora.
El presidente Rodrigo Paz recibió el fin de semana, de manos del secretario de Estado de Estados Unidos, el crucifijo que su padre, el exmandatario Jaime Paz Zamora, entregó en 1990 al entonces gobernante estadounidense George H.W. Bush.
La reliquia volvió a la familia Paz después de 36 años. Para el mandatario, con ese gesto cumplió la familia Bush, pero también cumplió el destino.
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«Esto es algo histórico, hace treinta y tantos años… cumplió la familia Bush, pero sobre todo el destino», afirmó este lunes el Jefe de Estado boliviano.
Paz llegó esta mañana al Aeropuerto Internacional de El Alto, después de su viaje a Estados Unidos, donde el fin de semana participó de la cumbre «Escudo de las Américas», convocada por el mandatario Donald Trump.
«El destino marcado significa ahora poner todo el esfuerzo para sacar a la patria adelante, eso es lo más importante», manifestó el hijo del exmandatario Paz Zamora.
En noviembre pasado, cuando fue la investidura de Rodrigo Paz, su padre contó que entregó a Bush padre el crucifijo en una visita oficial que hizo a Estados Unidos, en mayo de 1990.
Bush padre envió una nota manuscrita al entonces gobernante boliviano prometiéndole que conservaría la reliquia «en un lugar muy especial de honor» en su biblioteca, con instrucciones «para que les sea devuelta cuando uno de sus chicos obtenga la Presidencia».
El secretario Marco Rubio indicó el sábado que «se cumplió la promesa» y el crucifijo volvió a manos de la familia Paz.