Por el partido del repechaje, Lara y su esposa faltarán al menos cinco días al trabajo


La pareja partió el lunes 23 con la delegación de dirigentes. Si Bolivia gana a Surinam, la invitación puede extenderse para el duelo ante Irán del miércoles 1 de abril.

eju.tv / Video: CTV



Edmand Lara y Diana Romero se ausentarán de sus funciones en el servicio público al menos cinco días, ya que la pareja partió el lunes 23 a Monterrey para ver el partido Bolivia-Surinam. Si la Selección pierde, el retorno está previsto para este viernes 27.

«Yo siempre he sido hincha de la selección y ahora estoy en un lugar muy importante, agradezco a la federación por la invitación, tengo mucha ilusión, tengo mucha fe que Bolivia va a clasificar», declaró ayer el vicepresidente, a poco de llegar a la ciudad sede del duelo de repechaje para el Mundial de Norteamérica.

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Lara y su esposa partieron a México en un vuelo chárter contratado por la FBF para llevar a la delegación de dirigentes e hinchas que pagaron 14.999 bolivianos para ser parte de la experiencia.

El paquete de la federación incluía pasajes ida y vuelta, entrada al partido del jueves y una camiseta de la Selección. Sin embargo, Lara y Romero viajaron como invitados y faltarán a su trabajo al menos hasta el viernes 27, en caso de que la Verde caiga ante Surinam y la delegación emprenda el vuelo de regreso.

«Tengo mi maleta lista, la chalina, la camiseta, la chamarra, todo está ahí. Vamos a ir al Mundial, acuérdense de mí», indicó entusiasta el vicepresidente, en el aeropuerto de Monterrey.

Pero si Bolivia se impone a Surinam, deberá enfrentar su último duelo para clasificar a la Copa del Mundo ante el combinado de Irak. Si es así, de forma extraoficial se sabe que la delegación que partió ayer a México podrá quedarse en el país sede de la repesca al menos hasta el jueves 2 de abril, ya que el segundo partido de la fase se disputará ante Irak el miércoles 1.

«Le pido a los chicos de la Selección que dejen todo, que dejen el alma, que escriban el nombre de Bolivia en la próxima Copa del Mundo», afirmó Lara a la prensa que acompañó a la delegación dirigencial.

Así como con al vicepresidente, al presidente Rodrigo Paz también le llegó la invitación al viaje y al partido, pero decidió transferir sus pasajes a México y su entrada a Lucas, un niño que vive en el Plan 3.000 de Santa Cruz.

«Te tengo envidia porque yo me quedo aquí a trabajar, y vos vas a nombre de todos los bolivianos a alentar al equipo», le dijo el mandatario al pequeño, en una videollamada en la que le confirmó que acompañaría al seleccionado en el vuelo de hinchas.