Las investigaciones están avanzadas y tendrán alcance internacional, ya que se cuenta con las placas de las cisternas y se tienen identificadas a varias personas involucradas en estos ilícitos.
eju.tv / Video: Bolivia TV
La red de desvío de carburantes que operaba en la frontera con Chile sacaba de forma sucesiva diésel y gasolina de las cisternas, que más tarde recargaban con agua sucia y aceite, una mezcla que contaminaba los carburantes que eran descargados en las plantas de YPFB y distribuidos a diferentes regiones del país.
«Estos delincuentes sacaban gasolina de las cisternas a camiones pequeños que eran trasladados a garajes particulares donde se vendía el diésel y la gasolina», precisó el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo.
El procedimiento irregular comenzaba a poco de la salida de las cisternas desde la planta de YPFB en Sica Sica, donde los carros cargaban los carburantes.
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En una parte del trayecto, esos motorizados se detenían para hacer un trasvase a camiones más pequeños, que desviaban el combustible al mercado paralelo, en tanto que las cisternas eran rellenadas con el agua de una acequia mezclada con aceite destinado a darle color.
Las autoridades agregaron que las investigaciones están avanzadas y tendrán alcance internacional, ya que se cuenta con las placas de las cisternas y se tienen identificadas a varias personas involucradas en estos ilícitos.
«Esto lo hemos visto con pruebas concluyentes, placas de las cisternas y gente operando, eso es lo que ha estado recibiendo el país y dañando el parque automotor de los bolivianos», sostuvo el titular de Gobierno.
La cadena de corrupción se originaba en Iquique, desde la Planta de YPFB Sica Sica, seguía con la manipulación de las cisternas, la recarga de agua con aceite y la posterior llegada de los motorizados de carga al país.
Los datos presentados por el titular de Gobierno dan cuenta que las pesquisas se llevaron a cabo en el periodo que va de octubre de 2025 a marzo de 2026, plazo en el cual al menos 5.000 cisternas de Chile ingresaron al país al menos 150 millones de litros de combustible dañado.