Asimismo, planteó que Bolivia debería avanzar hacia la apertura del mercado de carburantes para terminar con el monopolio estatal. Según Ríos, en un plazo de uno a dos años el país debería contar con diferentes marcas de combustibles para evitar que los consumidores dependan de un solo proveedor.
eju.tv / Video: Gigavisión
El exministro de Hidrocarburos, Álvaro Ríos, afirmó este viernes que los conductores no deberían preocuparse por la incorporación de aditivos en la gasolina, siempre que el combustible cumpla con las especificaciones técnicas. Sin embargo, advirtió que si, pese a la aplicación de estos componentes continúan registrándose daños en los vehículos, la estatal petrolera YPFB «debería desaparecer».
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«Creo que este fin de semana van a acabar las colas. Según lo que me han dicho, creo en la palabra de YPFB; pero si este fin de semana no se acaban las colas en todo el país, si el lunes, martes o miércoles de la próxima semana se siguen presentando daños en vehículos, entonces estaremos en serios problemas», manifestó la exautoridad y experto en hidrocarburos.
Ríos explicó que los aditivos que se prevé incorporar al carburante tienen la función de limpiar posibles impurezas que hayan quedado en los motores por el uso de combustibles anteriores, por lo que no deberían generar daños en los vehículos.
«Si la gasolina viene dentro de especificación, no debería pasar nada. Los aditivos ayudan a limpiar impurezas del sistema de combustible. Pero si aun así se siguen dañando los vehículos, entonces YPFB tiene que desaparecer», sostuvo.
El exministro también cuestionó el tiempo que tomó la reacción de las autoridades ante las denuncias por la calidad del combustible, al señalar que el problema se extendió durante varias semanas, lo que pudo haber afectado a varios motorizados.
Asimismo, planteó que Bolivia debería avanzar hacia la apertura del mercado de carburantes para terminar con el monopolio estatal. Según Ríos, en un plazo de uno a dos años el país debería contar con diferentes marcas de combustibles para evitar que los consumidores dependan de un solo proveedor.
“Cuando existe un monopolio no queda más que aceptar la gasolina o el diésel que ofrece ese monopolio. Bolivia debería tener distintas marcas de combustible”, señaló.
Por otra parte, el exministro aclaró que el color de la gasolina no determina su calidad, por lo que pidió a conductores y mecánicos evitar especulaciones sobre este aspecto.
De acuerdo con información de YPFB, en una primera fase se aplicará un “tratamiento de shock” con aditivos al combustible importado. Posteriormente, luego de aproximadamente tres semanas, se reducirá la dosis y estos compuestos permanecerán en la gasolina para ayudar a mantener limpios los motores.
Entre los aditivos utilizados se encuentran antioxidantes, que evitan que la gasolina se degrade con el tiempo, y detergentes, destinados a limpiar el motor y los componentes del sistema de combustible. No obstante, especialistas aclaran que estas sustancias no sustituyen la calidad del carburante.
El 1 de marzo se informó sobre la incorporación de un lote de 17 toneladas de aditivos en los carburantes, en medio de persistentes denuncias de conductores sobre la supuesta mala calidad de la gasolina en el país.