Fuente: insightcrime.org
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Mientras Estados Unidos revive estrategias del pasado en la guerra contra las drogas, los traficantes avanzan, desarrollando nuevas formas de ocultar y transportar cocaína, al tiempo que construyen redes globales cada vez más sofisticadas para llegar a nuevos mercados.
El Balance de InSight Crime de incautaciones de cocaína de 2025 revela un mercado global en rápida evolución. La mitad de países de América Latina y el Caribe, aproximadamente, aumentaron sus incautaciones de cocaína. Y la otra, registró caídas a medida que las rutas de tráfico se ajustaron en respuesta a nuevas estrategias internacionales de interdicción.
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Al mover cocaína líquida para evadir los escáneres modernos y recurrir a medios de transporte alternativos como veleros, las organizaciones criminales están haciendo que el tráfico global de cocaína sea más innovador y geográficamente diverso que nunca.
Incautaciones en zonas de producción
Colombia

En Colombia, el mayor productor de cocaína del mundo, las autoridades incautaron 445,9 toneladas de cocaína en 2025, lo que representa un aumento del 59,4% frente a las 279,7 toneladas incautadas en 2024. Además, contribuyeron en la incautación de otras 633 toneladas a nivel internacional.
El año estuvo marcado por incautaciones récord y métodos de tráfico inusuales. Las autoridades decomisaron 14 toneladas de cocaína ocultas en un contenedor en el puerto de Buenaventura, en el Pacífico, la mayor incautación individual de la década. Al mismo tiempo, los traficantes siguieron adoptando nuevas tecnologías para reducir costos y riesgos a lo largo de la cadena de suministro. En julio, las autoridades colombianas interceptaron un narcosubmarino operado de forma remota frente a la costa norte. No transportaba drogas en el momento de su incautación, pero la policía cree que estaba siendo probado para futuros envíos.
En 2025, el gobierno de Estados Unidos también incluyó a Colombia en su lista de países que no cooperan en la lucha contra el tráfico de drogas, aunque por ahora la decisión tiene más peso político que consecuencias concretas. La asistencia antinarcóticos de Estados Unidos —clave para la ofensiva contra la cocaína— seguirá llegando al país andino.
Perú*

El ministro del Interior afirmó que las autoridades destruyeron 55,6 toneladas de drogas en el país a lo largo de 2025, de las cuales el 70% correspondían a “sustancias similares a la cocaína”. Sin embargo, no está claro si estas cifras representan el total de drogas incautadas durante el año, por lo que deben interpretarse con cautela. Las autoridades de Perú no respondieron a nuestra solicitud de información antes de la publicación de este informe.
El país también continuó sus esfuerzos de erradicación, destruyendo alrededor de 34.200 hectáreas de coca en 2025, frente a las 26.500 del año anterior. Las regiones con mayores niveles de erradicación incluyeron zonas amazónicas como Ucayali (17.531,80 ha), Huánuco (9.704,13 ha) y Loreto (5.078,84 ha), donde los cultivadores ilegales de coca avanzan cada vez más sobre territorios indígenas, lo que alimenta la violencia. La región amazónica también enfrenta la expansión de bandas ecuatorianas hacia Perú. La lucha del país contra el tráfico de drogas se ha visto seriamente obstaculizada por la inestabilidad política y la corrupción, con cambios frecuentes de liderazgo que limitan las respuestas de política pública.
Bolivia

Bolivia incautó 17,1 toneladas de cocaína en 2025, lo que representa una caída del 62,7% frente a las 45,9 toneladas de 2024, según reportes de medios locales que citan datos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN).
La disminución se produce tras la mayor incautación registrada en la historia del país, de 21,6 toneladas en 2024, cifra que estuvo sobreestimada al contabilizar el peso total de la carga, incluyendo harina y cocaína. En 2025, la tendencia volvió a niveles más normales, alineándose más con las 21,3 toneladas incautadas en 2023.
Las operaciones contra el tráfico de drogas y el desmantelamiento de infraestructura vinculada a la cocaína, como pistas clandestinas y laboratorios, aumentaron en 2025, según datos de la FELCN reportados por la Agencia de Noticias Fides. Al igual que Colombia, Bolivia también fue descertificada por no cooperar en los esfuerzos antidrogas con Estados Unidos. Sin embargo, bajo el gobierno del nuevo presidente, Rodrigo Paz, el país ha reanudado su relación con la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (Drug Enforcement Administration, DEA), que había sido expulsada en 2008 por el expresidente boliviano Evo Morales.
Zonas de tránsito
Ecuador

Las autoridades ecuatorianas registraron 75,9 toneladas de cocaína incautadas dentro de su territorio en 2025, una disminución frente a las 157,7 de 2024. En contraste, las incautaciones en alta mar y a nivel internacional aumentaron a 124 toneladas, frente a las 99,4 del año anterior. Ecuador sigue siendo un punto clave de tránsito para los flujos de cocaína hacia los mercados globales de consumo.
La cooperación con Estados Unidos se intensificó durante el último año. En octubre, el Bloque de Seguridad del Ecuador —junto con fuerzas policiales y navales, y con apoyo de la guardia costera estadounidense— incautó alrededor de 10 toneladas de cocaína de una embarcación en aguas internacionales. La operación formó parte de la ofensiva de interdicción de Washington. No hay evidencia clara de que estos esfuerzos hayan desplazado las rutas fuera de Ecuador, pero sí han incrementado el costo de los servicios de pescadores utilizados para transportar drogas hacia Centroamérica. Entre 2023 y 2024, las organizaciones criminales pagaban hasta US$20.000 por viaje a quienes pilotaban las embarcaciones y US$5.000 a sus asistentes. Desde entonces, estas cifras han aumentado considerablemente, con pagos que ahora oscilan entre US$40.000 y US$15.000 por miembro de la tripulación, según fuentes policiales en Manabí citadas por medios locales.
Venezuela
El gobierno venezolano reportó un año récord en 2025, con aproximadamente 42,6 toneladas de cocaína incautadas, frente a las 35,1 de 2024. Sin embargo, estas cifras deben interpretarse con cautela, dada la limitada transparencia de los datos oficiales.
Dentro de este total se incluye una incautación récord de 15,4 toneladas en abril en el estado Zulia, en la frontera con Colombia. El cargamento provenía de Colombia y tenía como destino Estados Unidos, según el ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Diosdado Cabello. Zulia ha sido un territorio clave para el contrabando de cocaína y en el pasado estuvo dominado por el Cartel de Sinaloa. Sin embargo, a medida que fuerzas de seguridad corruptas han intensificado la presión —favoreciendo a grupos locales más cooperativos— la influencia de Sinaloa ha disminuido y las bandas venezolanas han ganado terreno.
El papel de Venezuela como país de tránsito de cocaína fue utilizado por Estados Unidos para justificar los ataques aéreos en aguas internacionales que comenzaron a principios de septiembre de 2025. Estos ataques y el despliegue militar estadounidense frente a la costa venezolana parecen haberse reducido temporalmente y desplazado el flujo de cocaína desde puntos de salida tradicionales, como la isla de Margarita, Falcón y Sucre, lo que ha empujado a los traficantes a buscar rutas alternativas. También han afectado economías legales, en particular a la pesca.
Panamá*

Panamá incautó 97 toneladas de cocaína en 2025, lo que equivale a una disminución del 2,3% frente a las 99,3 toneladas de 2024.
El país sigue siendo un importante punto de tránsito para la cocaína. La tercera mayor incautación del mundo en 2025 ocurrió en aguas del Pacífico panameño: se encontraron 13,5 toneladas de cocaína en un remolcador proveniente de Colombia con destino a Estados Unidos.
La provincia de Colón, en la costa norte del país, concentró la mayor parte de las incautaciones debido a su ubicación estratégica a lo largo del Canal de Panamá. Esta vía conecta los océanos Atlántico y Pacífico y ha sido durante mucho tiempo un punto clave para el tránsito de drogas con destino a Europa y Estados Unidos.
Honduras*

Los datos de 2025, reportados por las Fuerzas Armadas de Honduras, registran incautaciones de 1,5 toneladas. Esto representa una caída del 93% frente al año anterior, aunque la cifra debe interpretarse con cautela, ya que los datos de 2024 fueron proporcionados por el Ministerio de Seguridad, y las diferencias en fuentes y metodologías dificultan las comparaciones directas.
El gobierno ha centrado sus esfuerzos en contener los cultivos de hoja de coca. En la última década, Honduras ha mostrado un aumento en la presencia de cultivos dentro de su territorio. Al menos 223 incautaciones de cultivos de coca se registraron durante el gobierno de la presidenta Xiomara Castro (2022-2026). Esto representa un aumento de cinco veces frente al segundo mandato de su antecesor, Juan Orlando Hernández (2018-2022), según datos de ACLED, una organización independiente sin fines de lucro que recopila datos en tiempo real para analizar la violencia política y las protestas a nivel global. (Hernández cumplió 19 meses en una prisión de Estados Unidos por cargos de tráfico de drogas y armas antes de ser indultado por el presidente Donald Trump en noviembre de 2025).
El cultivo de coca se está expandiendo ahora hacia zonas rurales como Colón, Olancho, Atlántida y Yoro, según ACLED.

El Salvador*
Las autoridades salvadoreñas no respondieron a nuestra solicitud de información, y distintas instituciones gubernamentales han presentado cifras divergentes en los últimos años. El Ministerio de la Defensa Nacional señala que las incautaciones de cocaína aumentaron de 16,7 toneladas en 2024 a 24,6 toneladas en 2025, mientras que un comunicado de la Policía Nacional sitúa la cifra de 2024 en 22,6 toneladas. El país sigue siendo una nación de tránsito utilizada por organizaciones criminales transnacionales para trasladar drogas desde Suramérica hacia Estados Unidos.
Guatemala
Guatemala, un país clave de tránsito de drogas hacia Estados Unidos y Europa, incautó 9,8 toneladas de cocaína en 2025, lo que representa una caída del 45% respecto a 2024.

En marzo, las autoridades capturaron en México al narcotraficante más buscado de Guatemala, Aler Samayoa Recinos. Aunque se cree que Samayoa Recinos lidera la organización de tráfico de drogas conocida como Los Huistas, su captura difícilmente desarticulará al grupo, que durante años ha contado con la protección de funcionarios corruptos.
En España, las autoridades rastrearon 1,19 toneladas de cocaína enviadas desde Guatemala al puerto de Barcelona en 14 contenedores etiquetados como materiales reciclables. De ese cargamento, 990 kilogramos fueron posteriormente transportados a Madrid, donde fueron interceptados, convirtiéndose en la mayor incautación en la ciudad en dos décadas.
Los traficantes guatemaltecos también utilizaron semisumergibles para transportar cocaína. Uno de estos fue incautado en julio frente a la costa del Pacífico de Guatemala con 2,2 toneladas de cocaína.
Costa Rica

Las autoridades costarricenses incautaron 46,5 toneladas de cocaína en 2025, lo que significa un aumento del 72,4% respecto a 2024. Este país, que ha registrado un repunte en la actividad de tráfico de drogas en los últimos años, es uno de los cinco principales países de origen de cargamentos de cocaína que llegan al puerto de Amberes, Bélgica. Las incautaciones en Bélgica también aumentaron en 2025, lo que refuerza el papel del país como un punto clave de tránsito en las rutas globales.
Y a medida que crece su rol en el mercado de la cocaína, el gobierno intenta responder a esta dinámica. En mayo de 2025, el entonces presidente Rodrigo Chaves firmó una reforma constitucional para permitir la extradición de costarricenses a Estados Unidos por cargos de tráfico de drogas y terrorismo. Sin embargo, las respuestas del Estado se han visto limitadas desde dentro. En junio, el exministro de Seguridad fue arrestado por tráfico de drogas y corrupción.
República Dominicana

País clave de tránsito de cocaína en el Caribe, incautó 19,6 toneladas en 2025, frente al récord alcanzado en 2024 de 37,7 toneladas.
La cocaína suele llegar al país desde Colombia y Venezuela en embarcaciones pequeñas. Desde allí, los traficantes utilizan distintos métodos —contenedores marítimos, narcosubmarinos y aviones privados— para enviarla a Estados Unidos o Europa.
Haití*
Faltan datos confiables, pero una incautación de 1 tonelada cerca de la Île de la Tortue, frente a la costa norte —la mayor en 30 años— puso de relieve el papel persistente de Haití en esta economía. La Île de la Tortue es un punto estratégico, ya que cuenta con conexiones marítimas hacia otras islas del Caribe y “se está convirtiendo rápidamente en un centro clave dentro de una red multinacional de tráfico”, según reportó Naciones Unidas.
Otra incautación de 1,1 toneladas en Amberes, Bélgica, en agosto, proveniente de un contenedor enviado desde Haití, reforzó aún más la creciente importancia del país como ruta de tráfico. Devastado por la violencia y el control de las pandillas, Haití ha tenido dificultades para contener el crimen, pese a una misión internacional —liderada principalmente por policías kenianos— que busca apoyar a la Policía Nacional de Haití y a las Fuerzas Armadas.

México*
México incautó casi 59,9 toneladas de cocaína entre octubre de 2024 y junio de 2025, periodo que el gobierno utiliza para reportar sus cifras anuales. El país no distingue entre incautaciones realizadas en territorio nacional, en aguas internacionales o en operaciones conjuntas al consolidar sus datos totales.
Al observar eventos específicos, muchas de las mayores incautaciones ocurrieron en alta mar, incluyendo 4,5 toneladas en marzo y 4,2 en abril, ambas en embarcaciones. En junio, se incautaron 3,5 toneladas en un narcosubmarino frente a la costa de Guerrero. México sigue siendo un corredor clave para el tráfico de cocaína hacia Estados Unidos. Aunque el consumo en ese país se ha mantenido relativamente estable, el mercado parece saturado, con precios a la baja, lo que empuja a los traficantes a buscar cada vez más mercados en Europa y regiones emergentes de Asia y Oceanía.
El asesinato del líder del Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, en febrero, abrió interrogantes sobre el futuro de la organización. Pero aún es temprano para determinar el impacto de su muerte en el mercado de la cocaína en México. El negocio está altamente fragmentado, con múltiples facciones y actores vinculados al CJNG que mantienen relaciones en toda la región. InSight Crime continúa monitoreando estos desarrollos.
Argentina*

Un total récord de 13,5 toneladas de cocaína fue incautado en Argentina en 2025, lo que representa un aumento del 14% respecto a las 11,9 toneladas de 2024. Las cifras incluyen tanto clorhidrato de cocaína como base de cocaína.
Las autoridades atribuyen el aumento a la implementación del Plan Paraná, que reforzó la vigilancia en la hidrovía Paraguay-Paraná, que atraviesa Rosario, uno de los principales centros del tráfico de cocaína en el país. La operación fortaleció la cooperación interinstitucional e incorporó monitoreo en tiempo real con drones, radares, cámaras térmicas y escáneres.
Chile
Las autoridades chilenas incautaron 3,6 toneladas de cocaína en 2025. En 2024, el país no respondió a la solicitud de datos de InSight Crime.
A pesar de compartir fronteras con dos grandes países productores, como Bolivia y Perú, y de contar con varios puertos en el Pacífico, Chile no ha sido históricamente una ruta internacional clave para el tráfico de drogas. Sin embargo, esto podría estar cambiando.
El puerto de Arica ha registrado importantes incautaciones de cocaína al menos desde 2022. Además, con el crecimiento de los mercados de consumo en Oceanía y Asia, podría convertirse en un punto de salida clave para cargamentos que se dirigen hacia el oeste desde Suramérica. A esto se suma el aumento de la corrupción en las fuerzas de seguridad, lo que genera preocupación sobre una posible expansión de organizaciones criminales transnacionales en el país.
Uruguay

Las incautaciones de clorhidrato de cocaína en Uruguay aumentaron levemente, pasando de 2 toneladas en 2024 a 2,1 en 2025, lo que representa un crecimiento del 6,4%. La gran mayoría de la cocaína incautada en 2025 se concentró en una sola operación, en la que las autoridades descubrieron alrededor de 2 toneladas almacenadas por una banda local conocida como Los Albín.
El operativo fue significativo no solo por su magnitud. La droga estaba siendo almacenada en tierra para luego ser cargada en un contenedor con destino probablemente a Europa. Esto difiere del método habitual para grandes cargamentos, que suelen cargarse en etapas anteriores a lo largo de la hidrovía Paraguay-Paraná y luego transitan por el puerto de Montevideo. Este cambio podría responder a la instalación de nuevos escáneres en el puerto.
La incautación también provocó una reacción violenta de los traficantes. El 28 de septiembre de 2025, dos personas irrumpieron en la vivienda de la fiscal general interina que supervisó la operación y abrieron fuego. Este tipo de ataques es poco común en Uruguay, donde la mayoría de los grupos criminales son pequeños, desorganizados y menos violentos. Sin embargo, las autoridades creen que tanto el cargamento como la violencia posterior están vinculados a Sebastián Marset, quien durante años fue el narcotraficante más conocido del país, hasta su captura en Bolivia en marzo de 2026.
Paraguay

Paraguay registró una caída marcada del 82,6% en las incautaciones de cocaína en 2025, con cerca de 1 tonelada, frente a las 5,5 toneladas de 2024. Sin embargo, casi toda la cocaína incautada en 2024 correspondió a un único decomiso récord de 4 toneladas, por lo que las cifras de 2025 representan un retorno a niveles más habituales.
Ubicado entre Bolivia —país productor al oeste— y Brasil —uno de los principales centros logísticos de exportación al sur y este— Paraguay desempeña un papel clave como plataforma de salida de cocaína hacia Europa.
Este rol se ve facilitado por una corrupción endémica, como lo ejemplifica la condena de un senador en funciones del partido gobernante, Erico Galeano. En marzo de 2026, fue declarado culpable de proporcionar apoyo logístico a traficantes de cocaína y de lavar sus ganancias, aunque aún no ha sido detenido formalmente.
La corrupción ha alimentado la desconfianza entre las autoridades paraguayas, lo que limita la cooperación y el intercambio de inteligencia, debilitando las investigaciones. Al mismo tiempo, los asesinatos de figuras clave que investigaban el crimen organizado y la corrupción siguen sin esclarecerse.
Brasil

Brasil incautó 135,3 toneladas de clorhidrato de cocaína en 2025. En 2024, InSight Crime no pudo acceder a cifras desagregadas por tipo de cocaína, pero las autoridades federales y estatales incautaron un total de 213,7 toneladas entre clorhidrato de cocaína, base de cocaína y crack.
Los traficantes se adaptaron al aumento de las medidas de seguridad y la inteligencia en el principal y más tradicional punto de salida de la región, el puerto de Santos, y desplazaron sus operaciones hacia rutas alternativas como Paranaguá, Salvador y Roraima.
Además, las redes diversificaron sus métodos de transporte para evadir a las autoridades. El mayor cargamento de cocaína en narcosubmarino registrado recorrió la Amazonía brasileña antes de ser incautado con 6,5 toneladas por las autoridades portuguesas en 2025.
Centros de consumo
Estados Unidos
Las incautaciones de cocaína en Estados Unidos alcanzaron las 20,8 toneladas en el año fiscal 2025, que va de octubre de 2024 a septiembre de 2025, frente a las 14,7 de 2024. Desde el 2 de septiembre de 2025, el país ha llevado a cabo decenas de ataques contra embarcaciones sospechosas de transportar drogas en el Caribe y el Pacífico. La administración de Donald Trump realizó una intervención sin precedentes, capturando al entonces presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y a la primera dama Cilia Flores en enero, y trasladándolos a Estados Unidos para enfrentar cargos por drogas. Sin embargo, estas operaciones militares no han detenido los flujos de drogas. En su lugar, los traficantes han optado por rutas alternativas para evadir la interdicción y los ataques con misiles.
Bélgica*
Bélgica sigue siendo el principal destino europeo de drogas transportadas por vía marítima, con 55 toneladas incautadas en 2025, un 25% más que el año anterior.
Con el puerto de Amberes como histórica puerta de entrada de cocaína a Europa, Bruselas enfrenta un aumento de la violencia impulsado por disputas territoriales relacionadas con el tráfico de drogas, así como un incremento sin precedentes en la frecuencia e intensidad de los tiroteos. A medida que las autoridades han reforzado los controles en Amberes, las incautaciones récord en otros países europeos sugieren que los traficantes continúan buscando nuevos puntos de entrada al continente.
Países Bajos*
Los Países Bajos incautaron 24,5 toneladas de cocaína en 2025, lo que representa una caída frente a las 38 toneladas de 2024. La disminución sigue una tendencia ya observada el año anterior, con organizaciones criminales que trasladan sus rutas hacia puertos más pequeños y países vecinos para evadir los controles.
La mayoría de la cocaína incautada en 2025 llegó en embarcaciones procedentes de Brasil y Ecuador.
España
España no respondió a nuestra solicitud de datos antes de la publicación del informe. Sin embargo, el país sigue siendo un punto de entrada importante de cocaína al mercado europeo.
En 2025, España continuó incautando cocaína transportada en semisumergibles y lanchas rápidas, una tendencia en aumento al menos desde 2019. No obstante, los traficantes emplean una amplia variedad de métodos.
En junio de 2025, Madrid registró su mayor incautación en dos décadas, con 990 kilogramos de cocaína ocultos en un cargamento de materiales reciclables que había llegado inicialmente al puerto de Barcelona. Según las autoridades, al arribar al puerto, el envío contenía más de 1,1 toneladas, que luego fueron distribuidas a otras partes del país.
Francia*
Funcionarios de aduanas franceses incautaron 31,2 toneladas de cocaína en 2025, un aumento del 49% frente a las 20,9 de 2024. El país enfrenta un fuerte incremento de la violencia, que las autoridades vinculan a la cocaína que ingresa por los puertos de Marsella y El Havre.
En respuesta, los legisladores aprobaron en abril de 2025 una ley antidrogas destinada a dotar al Estado de herramientas más estrictas para combatir el crimen organizado. La ley creó una fiscalía nacional especializada, permitió el aislamiento de grandes traficantes en prisión y habilitó el cierre de empresas utilizadas para lavar dinero.
Francia también ha reforzado su cooperación internacional y reportó un aumento del 112% en las incautaciones de cocaína en territorios extranjeros en 2025 frente a 2024.
Portugal
Las autoridades portuguesas incautaron 25,6 toneladas de cocaína en 2025, frente a las 23 toneladas del año anterior. Es la mayor cantidad de los últimos 20 años y marca una tendencia de aumento sostenido durante cinco años.
Alrededor del 95% de la cocaína llega a Portugal por vía marítima, con Brasil reemplazando a Colombia como principal punto de origen en 2025. El Primer Comando Capital (Primeiro Comando da Capital, PCC), la mayor organización criminal de Brasil, controla gran parte del tráfico entre ambos países y ha expandido su presencia en Portugal.
Muchas de las incautaciones más importantes del año ocurrieron en el archipiélago de las Azores, en el Atlántico Norte. Aunque ocultar toneladas de cocaína en contenedores sigue siendo el método más común, Portugal registra cada vez más el uso de otras modalidades.
En marzo de 2025, las autoridades interceptaron un narcosubmarino con 6,5 toneladas de cocaína al sur de las Azores. Fue la mayor incautación de este tipo en Europa. En noviembre, capturaron otro sumergible con 1,7 toneladas. Además, en junio fue detenida una embarcación a vela en las Azores con otras 1,7 toneladas a bordo.
Suecia*
Las incautaciones de cocaína en Suecia se mantuvieron relativamente estables, con 1,5 toneladas en 2025 frente al récord de 1,6 toneladas en 2024, según reportes de Sweden Herald. Suecia se ha convertido en un punto de entrada alternativo al amplio mercado de consumo europeo, a medida que las autoridades refuerzan los controles en puertos más tradicionales, especialmente Amberes y Róterdam.
Asia Oriental
A medida que los grupos de tráfico de drogas buscan expandirse, los países de Asia Oriental han ganado relevancia como mercados de consumo de cocaína. En junio de 2025, la policía en China desmanteló un importante canal marítimo de tráfico de drogas, mientras que las autoridades de Corea del Sur incautaron un récord de 2,6 toneladas de cocaína en 2025.
Entre estas incautaciones se encuentra el mayor decomiso en la historia de Corea del Sur: 2 toneladas de cocaína en una embarcación que partió de México y pasó por Ecuador, Panamá y China.
Oceanía
Australia incautó 7,8 toneladas de cocaína en 2025, un aumento cercano al 40% frente al año fiscal 2024, que va de julio de 2023 a junio de 2024. En la Polinesia Francesa, las autoridades decomisaron 1,6 toneladas en una operación en julio, que calificaron como una incautación histórica. El cargamento presuntamente tenía como destino Australia.
En Nueva Zelanda, las autoridades habían incautado 430 kilogramos de cocaína en Tauranga, el principal puerto del país, hasta octubre de 2025. Esa cantidad por sí sola duplicó el total incautado en ese puerto durante todo 2024, lo que sugiere un aumento en los flujos de cocaína hacia la región.
En 2025, también se registró dos embarcaciones de bajo perfil abandonadas en el Asia-Pacífico, tras el primer hallazgo de este tipo en agosto de 2024. Las autoridades no determinaron el país de origen, pero las investigaciones sugieren que partieron de Suramérica y recorrieron más de 13.000 kilómetros hasta las Islas Salomón, un trayecto que cubre más de una cuarta parte de la circunferencia del planeta.
Fuentes y metodología
El balance anual de incautaciones de InSight Crime analiza las incautaciones de clorhidrato de cocaína en América Latina y el Caribe con el fin de identificar tendencias en producción, procesamiento, rutas de tráfico, esfuerzos de interdicción y mercados emergentes de consumo en el comercio global.
El análisis prioriza, siempre que sea posible, datos oficiales de los gobiernos. Se envían solicitudes de información pública a todos los países para obtener datos rigurosos y completos. Estas solicitudes suelen requerir cifras totales de incautaciones para el año completo en kilogramos, especificando el tipo de sustancia (por ejemplo, clorhidrato de cocaína, base de coca), desagregadas por nivel geográfico (como provincia, departamento o municipio), así como detalles adicionales como ubicación específica, medio de transporte o número de capturas.
En los casos en que los países no responden, niegan la información o los datos oficiales son inexistentes o desactualizados, la información se recopila mediante un monitoreo sistemático diario de fuentes secundarias confiables sobre incautaciones de clorhidrato de cocaína superiores a 1 kilogramo. Estas incluyen comunicados oficiales, medios de comunicación, organizaciones intergubernamentales (OIG), organizaciones no gubernamentales (ONG) y otros reportes de fuentes abiertas.
Para mantener la integridad analítica, el estudio se enfoca en eventos nacionales de incautación de clorhidrato de cocaína en polvo. Esto implica establecer límites claros entre lo incautado dentro del territorio nacional y lo ocurrido en aguas internacionales, así como lo atribuido a cooperación internacional. Las cantidades se estandarizan en kilogramos y se convierten a toneladas métricas (1.000 kilogramos), sin confundirlas con toneladas estadounidenses (907,2 kilogramos).
También se diferencian y se identifican explícitamente los eventos individuales de incautación frente a los resúmenes operativos (agregados de múltiples días o ubicaciones).
Los datos de incautaciones tienen varias limitaciones. Por naturaleza, solo reflejan las sustancias detectadas y reportadas por las autoridades, lo que significa que los volúmenes reales —que incluyen cargamentos no detectados, rutas y técnicas— son considerablemente mayores. Además, las fuentes utilizan metodologías distintas para medir y reportar las incautaciones. Por ejemplo, algunas no distinguen entre tipos de cocaína (o incluso entre drogas en general) ni entre los distintos ámbitos de incautación (territorio nacional, aguas internacionales o cooperación internacional). Otras no incluyen detalles sobre los métodos utilizados ni sobre los grupos criminales involucrados. Dimensiones como la pureza de los cargamentos rara vez se conocen.
Aunque la metodología busca abordar estos problemas de calidad de datos y otras consideraciones (como duplicaciones o vacíos en la cobertura), todas las cifras deben interpretarse como indicadoras de eventos reportados y monitoreados, y no como un registro completo de todas las incautaciones o del total de la actividad del tráfico de drogas.
Países con *
Haití: InSight Crime no pudo acceder a datos oficiales sobre incautaciones de cocaína.
Panamá: Los datos provienen de una fuente oficial y cubren incautaciones a nivel nacional, aunque son de carácter preliminar y no distinguen entre clorhidrato de cocaína y pasta base.
Países Bajos: Los datos provienen de una fuente oficial, pero no especifican si se refieren exclusivamente a clorhidrato de cocaína, y el alcance de las incautaciones no está claramente definido.
Suecia: Los datos provienen de una fuente no oficial y no especifican si se refieren exclusivamente a clorhidrato de cocaína. El alcance de las incautaciones no está claramente definido.
Perú: Los datos provienen de una fuente oficial, pero las cifras reportadas corresponden a drogas destruidas tras su incautación o manejo por parte del Estado, y no necesariamente al total decomisado en operaciones. La fuente tampoco especifica con claridad el tipo de cocaína ni distingue el alcance de las incautaciones. Las referencias disponibles indican que las sustancias relacionadas con la cocaína representan la mayoría de las incautaciones, aunque sin una cuantificación precisa.
El Salvador: Los datos provienen de una fuente no oficial y no especifican claramente el tipo de cocaína ni ofrecen suficiente claridad sobre el grado de cooperación internacional involucrado en las incautaciones.
Honduras: Los datos provienen de una fuente oficial, pero podrían no reflejar todas las incautaciones y no especifican claramente si incluyen distintos tipos de cocaína.
Argentina: Los datos provienen de una fuente oficial, pero incluyen múltiples formas de cocaína —tanto clorhidrato como pasta base— lo que limita su comparación con otros reportes.
Venezuela: Los datos provienen de una fuente oficial y se refieren a clorhidrato de cocaína, aunque también se emplean referencias más generales a drogas. El alcance de las incautaciones no está claro y la confiabilidad general de los datos sigue siendo preocupante.
Bélgica: Los datos provienen de una fuente oficial, pero no especifican si se refieren exclusivamente a clorhidrato de cocaína, y el alcance de las incautaciones no está claramente definido.
Francia: Los datos provienen de una fuente oficial y se refieren a incautaciones nacionales, aunque se derivan de fuentes no oficiales. El tipo de cocaína y el alcance de las incautaciones no están claramente especificados.
México: Los datos provienen de una fuente oficial y se refieren a clorhidrato de cocaína. Sin embargo, cubren un periodo incompleto (de octubre de 2024 a junio de 2025) y no distinguen claramente el alcance de las incautaciones.
*Amanda Rocha contribuyó a la investigación para este informe especial.
