El informe advierte que 2026 será un año decisivo. La posible intensificación del fenómeno de El Niño podría elevar el riesgo de incendios.

Bolivia vuelve a ocupar el segundo lugar en pérdida de bosques primarios. FOTO: Cámara Forestal de Bolivia
Un informe de Global Fores Wathc señala que Bolivia ocupa una vez más el segundo lugar en la perdida de bosque tropical primario a nivel mundial.
Según el análisis, el país registró su segundo nivel más alto de pérdida de bosque primario desde que existen registros. la situación, en gran parte, como consecuencia de los incendios severos de 2024.
Este dato resulta aún más alarmante si se considera que Bolivia tiene alrededor de un 60 % menos de bosque primario que otros países tropicales. Pero aun así ha superado otra vez a la República Democrática del Congo RDC en pérdida absoluta.
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Según un reportaje de la Red Ambiental de Información (RAI), el informe señala que la deforestación en Bolivia está estrechamente vinculada a la expansión agrícola y al uso del fuego para habilitar tierras productivas.
Esa práctica mantiene una presión constante sobre los ecosistemas forestales. En este contexto, especialistas advierten que romper este ciclo requerirá controles más estrictos sobre el uso del fuego y limitaciones severas a la conversión de áreas boscosas.
Según Matt Hanson, profesor de la Universidad de Maryland y director del Laboratorio de Descubrimiento y Análisis Territorial Mundial, Bolivia, en los últimos cinco años, se ha unido a la RDC, Brasil e Indonesia.
“Son 11 millones de personas con una pérdida anómala bastante alta en cuanto a las conversiones y las dinámicas de incendios que reflejan la falta de gobierno. Y, que también están mostrando una falta de conciencia en la población boliviana”, señaló Hanson.
PÉRDIDAS FORESTALES
El investigador boliviano Stasiek Czaplicki Cabezas, en Bolivia el gobierno aún no ha liberado ni un solo cálculo de las pérdidas forestales de 2024 ni 2025. “En Bolivia, hay una falta, una ausencia completa de datos”.
“Estamos en una primera etapa para establecer un costo más alto para la deforestación. Esto normalmente se debe de hacer a través de políticas de comando y control. Se debe establecer más sanciones para la deforestación ilegal, una mejor planeación, etcétera”, indicó.
A nivel global, el panorama sigue siendo crítico. En 2025 se perdieron 4,3 millones de hectáreas de selva tropical primaria. Esa cifra que, aunque menor que la del año anterior, sigue siendo un 46 % más alta que hace una década. La pérdida ocurre a un ritmo equivalente a 11 canchas de fútbol por minuto.
Además, los incendios forestales se han consolidado como una amenaza creciente, representando el 42 % de la pérdida total de cobertura arbórea en el mundo.
“Este fenómeno está estrechamente ligado al cambio climático. Por ello se que genera condiciones más cálidas y secas, favoreciendo la propagación del fuego y alimentando un ciclo de retroalimentación que acelera la degradación de los bosques”, señala el reportaje de la RAI.
DEFORESTACIÓN
Pese a los avances en algunos países, los niveles actuales de deforestación se mantienen aproximadamente un 70 % por encima de lo necesario para cumplir la meta global de detener y revertir la pérdida de bosques para 2030.
En este escenario, Bolivia, la República Democrática del Congo y Brasil reflejan tres caras distintas de una misma crisis. Una, es la presión persistente sobre los bosques tropicales; y otra la urgencia de fortalecer políticas, control y alternativas económicas sostenibles.
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El informe advierte que 2026 será un año decisivo. La posible intensificación del fenómeno de El Niño podría elevar el riesgo de incendios. Mientras que los procesos electorales en varios países con grandes extensiones forestales pondrán a prueba la continuidad —o retroceso— de las políticas ambientales.
