En una legislatura con numerosos desafíos, encontrar un espacio para el exgobernador donde pueda aportar y seguir persiguiendo desafíos será clave para la estabilidad en Tarija

Fuente: El País.bo
La incontestable victoria de María René Soruco en el departamento de Tarija ha abierto una nueva discusión entre los principales analistas del país, que, dicho de paso, muchos son oriundos del departamento.
La discusión es amplia, porque hay muchos factores involucrados: hay debate sobre si ganó Camino Democrático para el Cambio (CDC) o perdió Patria – la coalición del presidente Rodrigo Paz que se ofreció a Oliva -; sobre si ganó CDC o perdió Oliva por algunas de sus decisiones tomadas, como la de aliarse con “perdedores”, pero sobre todo hay debate sobre cómo le hubiera ido a Mario Cossío en un pulso poder a poder en el que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) no hubiera intermediado en su inhabilitación.
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En CDC también hay debate, pero menos, porque, al fin y al cabo, las victorias son felices. Mario Cossío inició la carrera y fue liquidado. En el fondo todos sabían que iba a pasar. Hasta la Embajada de Paraguay había entrado en el combo. La “reemplazante” se presentó dos días antes del cierre de campaña y sin foto en la papeleta llegó al 29%. Era el voto de Cossío en medio de una confusión notable.
En la segunda vuelta todas las cartas estaban sobre la mesa. María René Soruco tuvo el tiempo justo para darse a conocer aun montada sobre un lema que parecía tener límite: Con Mario hasta el final. En Patria no había margen de error, ni de cambio. La omnipresencia del presidente en las efemérides departamentales hurgó la herida.
En la segunda vuelta María René casi triplicó los votos de la primera vuelta, sumando más de 200.000 sufragios y un 71% del total. Patria, sin motivo aparente, retrocedió. Los analistas coinciden en que el carisma de la candidata y el factor renovación/gente nueva que tanto se demanda sumaron tanto o más que el rechazo a la candidatura oficialista.
¿Y ahora qué?
María René ha expresado durante toda su corta campaña con nítida claridad que “la gobernadora voy a ser yo”, esto no solo quiere decir que va a llevar la representación institucional a donde haga falta, sino que va a participar de todas y cada una de las decisiones importantes. Es la que firma esencialmente.
En cualquier caso, María René ha sido también rotunda al afirmar que ella es parte de un equipo, que responde al ideario de un partido, y que ha sido coherente a lo largo de sus 20 años de existencia. Y es verdad.
A Cossío se le adjudicaban tres posibles funciones: una como secretario ejecutivo con mucho peso en el día a día; otra como jefe del partido al estilo europeo, en el que marque línea a las autoridades electas y ejecutivas en el plano filosófico, y una tercera con una suerte de “embajada plenipotenciaria” para los “asuntos de Tarija”, es decir, el “negociador” con el gobierno central.
La primera la ha descartado él mismo; la segunda es casi un hecho que va a suceder; la tercera estará aún condicionada por la propia desprolijidad del Gobierno Central al diseñar ese marco de juego, que aún no pasa del “50-50”.
El futuro
Lo evidente es que Cossío se va a enfocar en lo político, lo cual abre un mundo de posibilidades de futuro, por mucho que el tiempo corra en contra.
Bolivia no está acostumbrada a funcionar de forma orgánica en los partidos – sí en sindicatos y otras organizaciones sociales -, lo que de hecho le da una posibilidad pionera. Dedicarse a la reflexión, convertir a CDC en una suerte de Think Tank donde se analicen y experimenten escenarios de futuro para el departamento es sin duda un desafío.
Esa misma función es compatible con la de ser una suerte de “embajador” para los asuntos del 50-50, para la reforma estatutaria y quién sabe, de la Constitución. No le faltan contactos ni experiencia y además le acerca a esa posición que todos los políticos bolivianos anhelan: la presidencia. O al menos pelearla.
Sin duda se viene una legislatura con muchos desafíos en Tarija y en Bolivia, aunque repasando antecedentes (Montes – Paz; Paz – Lara; Oliva – CDC; Arce-Evo y un largo etcétera) el gran desafío original será precisamente que cada cual ocupe su lugar con naturalidad y sin injerencias. Esta vez parece que puede ser diferente. Pero eso siempre parece al principio.
Fuente: El País.bo