La interrupción en la difusión de información sobre envíos de dinero enviados por migrantes ha generado inquietud entre analistas, quienes señalan que la ausencia de cifras oficiales afecta la transparencia económica y dificulta el seguimiento del fenómeno migratorio

Fuente: infobae.com
Las remesas familiares constituyen un pilar para la economía de Nicaragua, al representar el 26.6 % del producto interior bruto en 2024. No obstante esa magnitud, el Banco Central de Nicaragua dejó de publicar las cifras desde abril de 2025, sin emitir explicaciones públicas, registra una nota de la agencia EFE.
La falta de datos oficiales ha generado cuestionamientos entre economistas independientes, sobre todo en quienes estudian el vínculo entre remesas y migración forzada, cita la nota.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
El flujo de dinero enviado por nicaragüenses en el exterior alcanzó un récord de USD 5,243,1 millones en 2024. Más del 80 % provino desde Estados Unidos. Completan la lista Costa Rica (USD 395.7 millones) y España (USD 303.5 millones). Estas cifras, informadas por expertos y organismos internacionales, contrastan con el actual silencio del Banco Central.
Economistas en el exilio y polémica sobre la transparencia
Durante la presentación del estudio Economía del malestar: Malestar económico y entorno institucional deficiente en el contexto autocrático en Nicaragua (2023–2025), la doctora en economía Ligia Gómez, exfuncionaria del Banco Central y hoy exiliada, lanzó la pregunta: “¿Por qué no publican las remesas?”.

El flujo de dinero enviado por nicaragüenses en el exterior alcanzó un récord de USD 5,243,1 millones en 2024. Más del 80 % provino desde Estados Unidos. Completan la lista Costa Rica (USD 395.7 millones) y España (USD 303.5 millones). (Imagen Ilustrativa Infobae)
Gómez -según cita la nota de EFE-detalló que durante su tiempo en la institución, observó la eliminación de referencias a sectores productivos en los discursos oficiales, lo cual le hace sospechar de una estrategia deliberada para omitir información relevante.
El economista Marco Aurelio Peña, autor principal del informe, señaló que las remesas funcionan como “salvavidas” para los hogares del país. Peña indicó que las transferencias no solo sostienen el consumo: “detrás de cada envío están decenas de miles de exiliados y personas despatriadas”, muchos forzados a salir de Nicaragua por persecución política.
El peso político y social de las remesas
La ocultación de información oficial genera dudas sobre las motivaciones del gobierno. Para Gómez, la negativa a reconocer el aporte de las remesas busca invisibilizar el protagonismo de quienes salieron del país. Gómez afirmó: “Los que sufren el destierro también son los mismos que se están echando sobre sus espaldas la economía de Nicaragua. Por eso ocultan el dato”.
El periodista económico Iván Olivares, presente en la discusión sobre el informe, expresó su sorpresa ante la falta de transparencia: “Lo entendería si las remesas hubieran tenido un crecimiento cero o incluso un decrecimiento, pero no fue así”.
Olivares citó investigaciones internacionales, como las de Manuel Orozco, que calculan ingresos de hasta USD 6,200 millones, superior a la cifra oficial del año anterior.
El fenómeno migratorio explica parte de la magnitud de las remesas: se estima que el 20 % de la población nicaragüense, cerca de 7.01 millones de personas, reside fuera del país, sobre todo en Estados Unidos y Costa Rica. La mitad de ese grupo permanece en situación irregular.

Desde abril de 2025, el Banco Central dejó de informar públicamente los datos de remesas, generando incertidumbre para analistas y familias. EFE/Francisco Guasco
Impacto de la omisión de datos oficiales
Desde abril de 2025, el Banco Central dejó de informar públicamente los datos de remesas, generando incertidumbre para analistas y familias. Aunque las cifras aportadas por organismos internacionales y expertos indican su relevancia, la entidad no ha ofrecido ninguna explicación ni respuesta a las críticas.
La ausencia de información oficial ha sido interpretada como una decisión política para no reconocer el papel de los migrantes, en su mayoría exiliados y despatriados. Esta falta de transparencia dificulta el análisis económico y obstaculiza el acceso de la población a información clave para la toma de decisiones.
