«Nosotros vamos a entregar la información a través de Yacimientos, a través del Ministerio Público, y vamos a exigir el cumplimiento del debido proceso», sostuvo el viceministro de Régimen Interior y Policía, Hernán Paredes
Por: eju.tv / Video:
El Gobierno tiene un informe sobre la investigación del caso de la contaminación de los combustibles y la gasolina desestabilizada; este documento será presentado a la Fiscalía e incluye una fiscalización a la gestión pasada y la actual de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
Así lo ha confirmado el viceministro de Régimen Interior y Policía, Hernán Paredes, quien afirmó que el expresidente de la petrolera estatal, Yusef Akli, «indudablemente tiene una responsabilidad desde el momento que ha sido presidente».
«Hemos hecho investigaciones de toda la cadena, tienen diferentes roles, los vicepresidentes, los gerentes, los directores, los jefes», dijo.
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«Hemos presentado ahí la investigación, el señor Akly indudablemente tiene una responsabilidad desde el momento que ha sido presidente y seguramente va a ser invitado en función de la investigación, será en calidad de testigo, de denunciado, eso no sabemos», afirmó.

Paredes explicó que «ese es un resorte del Ministerio Público». «Nosotros vamos a entregar la información a través de Yacimientos, a través del Ministerio Público, y vamos a exigir el cumplimiento del debido proceso», sostuvo.
El Gobierno reveló el martes que el combustible que ingresaba desde Chile a Bolivia era adulterado con agua y aceite usado, afectando la calidad del producto.
Según la investigación, camiones cisternas que salían de la planta de Sica Sica de Arica, cargados de hasta 35.000 litros de combustibles, con destino a territorio boliviano, se dirigían a garajes particulares en el territorio chileno para efectuar el trasvase del producto a camiones.
No obstante, meses antes, Akly y el ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, señalaron por separado que la goma y manganeso en los combustibles que ingresaron al país estaban en los niveles máximos y, sumado a los tanques con residuos, detonaron el problema.