El viceministro de Régimen Interior y Policía aseguró que hay familias que tienen hasta 400 cisternas y deben explicar su participación en el delito.
eju.tv / Video: Bolivia TV
El Gobierno y los propietarios de las cisternas son dos piezas clave que el Gobierno investiga para esclarecer el robo y adulteración de combustible que ocasionó la contaminación de la gasolina que dañó al parque automotor en el país.
«La detención de Luis Marcelo Arce Mosqueira es clave para dar un paso más con el análisis de su documentación y todos sus antecedentes en el desmontaje de toda esa organización», indicó este miércoles el viceministro de Régimen Interior y Policía, Hernán Paredes.
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Además del hijo del expresidente Luis Arce Catacora, las pesquisas indagarán la participación de los propietarios de los carros que internan los carburantes desde Chile.
«Hay empresas de cisternas cuyo propietario o familia propietaria tiene 400 cisternas de las 1.600 que están habilitadas, es un tema que está en investigación, el rompecabezas estamos armándolo», apuntó la autoridad.
La administración de Rodrigo Paz reveló el martes (31) los primeros resultados de una investigación que determinó que mafias organizadas en la frontera con Chile robaban combustible de las cisternas y rellenaban esos camiones con agua sucia y aceite.
Cada día, al menos 100 cisternas pasan de Chile a Bolivia, el delito de robo y adulteración de carburantes se cometía en la época en que el litro de gasolina en el país vecino costaba 1,70 dólares y los delincuentes ofrecían el producto a 1,40.
«Era un modelo de negocio tremendamente próspero por el costo cero: el costo era agua y aceite sucios para reemplazar el volumen robado de cada cisterna, esto viene desde antes, la misma Cámara Automotriz denunció hace mucho», sostuvo el viceministro.