Anapo afirma que la Ley 1720 fue “una excusa” para impulsar bloqueos y desestabilizar al Gobierno


El gerente de la entidad, Jaime Hernández advierte que la conflictividad pone en riesgo la producción de alimentos, las exportaciones y la llegada de inversiones al país.

Por Ernesto Estremadoiro Flores

El gerente general de Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Jaime Hernández, aseguró este lunes que la abrogación de la Ley 1720 evidenció que las movilizaciones y bloqueos registrados en el país tenían otros fines y no respondían únicamente a una demanda sectorial. Según afirmó, la norma fue utilizada “como una excusa” para impulsar acciones orientadas a desestabilizar al gobierno del presidente Rodrigo Paz.

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Como sector agropecuario aquí en Santa Cruz se ha cedido para que la excusa que se tenía en su momento, que era la Ley 1720, sea abrogada. Se la ha abrogado y, a pesar de eso, hemos visto que solamente se estaba utilizando esa ley como una excusa para este tipo de situaciones”, sostuvo Hernández en una entrevista con Bolivia Tv.

El ejecutivo del sector oleaginoso manifestó su preocupación por el impacto económico de los bloqueos y aseguró que las movilizaciones están poniendo en riesgo la producción de alimentos, las exportaciones y los contratos internacionales del país.

Explicó que actualmente el sector se encuentra concluyendo la cosecha de verano y avanzando en la siembra de invierno, pero advirtió que la continuidad de los conflictos amenaza la logística y el cumplimiento de compromisos comerciales.

“Lo que el país necesita precisamente en estos momentos es cero bloqueos. Lo que necesitamos es producir”, afirmó.

Hernández recordó que el complejo oleaginoso genera más de 1.000 millones de dólares anuales en exportaciones mediante productos con valor agregado como aceite, torta y grano de soya. Señaló que los principales mercados se encuentran en Perú, Ecuador y Colombia, por lo que el tránsito por rutas hacia el occidente es fundamental para mantener la cadena exportadora.

Según indicó, cada día de bloqueo genera pérdidas económicas, afecta la imagen de Bolivia como proveedor confiable y deteriora los avances logrados en materia de apertura comercial e integración regional.

“Todo eso que se trabajó en meses, en 20 días lo hemos perdido”, lamentó.

El gerente de Anapo también advirtió que la conflictividad afecta la posibilidad de que Bolivia pueda integrarse plenamente a los corredores bioceánicos y captar inversiones internacionales.

A su juicio, el país necesita generar mayores certezas para atraer capital y fortalecer sectores productivos como el agropecuario. Sin embargo, consideró que los bloqueos transmiten una señal negativa hacia el exterior.

“Este tipo de bloqueos es la peor señal que podemos dar como país para integrarnos en los corredores bioceánicos”, sostuvo.

Hernández afirmó que Bolivia atraviesa una situación económica delicada y que la prioridad debería ser garantizar la producción de alimentos, generar excedentes y captar divisas mediante exportaciones.

“Necesitamos una Bolivia productiva”, remarcó.

Finalmente, insistió en que las medidas de presión ya no pueden justificarse tras la abrogación de la Ley 1720 y reiteró que las movilizaciones persiguen otros objetivos políticos.

“Las movilizaciones van en otro sentido, las cuales no se pueden seguir permitiendo”, concluyó.